Revista Intemperie

bretaña / mencionado

Por: Gastón Carrasco
speedhunters

 

No existe vara que permita medir la poesía de Mario Verdugo. Así de taxativo debe ser el juicio del crítico que intente insertar (injertar sería el verbo indicado) en una corriente, generación o grupúsculo un proyecto que ha insistido en resistirse a la seducción del canon. Con la misma regla que se mide te golpean en las manos, parece pensar el autor de La novela terrígena (Pequeño Dios Editores 2011), Apología de la droga (Editorial Fuga 2012; Libros del pez espiral 2014), Canciones gringas (Ediciones Inubicalistas 2013) y Miss Poesías (Alquimia Ediciones 2014). Todos estos títulos coinciden en interpelan el orden(amiento) siempre problemático del retablo de la literatura chilena. Más allá de las arbitrariedades y jugarretas de la rueda de la fortuna de premios y reconocimientos, Verdugo propone no tan solo clasificaciones y reordenamientos, sino una total apertura al ingreso de autores olvidados e inventados de la provincia, a nombres escritos con minúscula y proyectos, como el suyo, inclasificables, intraducibles e ingobernables. Con gracia y soltura los versos de este poeta talquino (porque el territorio importa) juegan con la impostura y la máscara del bibliófilo, el antologador y el crítico, en definitiva, con la historia (personal si se quiere) de la literatura chilena. Lo que algunos han considerado parodia o burla me parece un proyecto (e insisto en la palabra proyecto) profundamente serio y consciente del goce en y del lenguaje. Goce que asumo no querer ni poder entender del todo, no por falta de entusiasmo, sino por mantener la impresión inicial de lectura, la fascinación que es también encanto, hechizo (contra el mal de ojo y otras tantas formas de la envidia, tan propia del mundillo de las letras). El conjunto de libros de Verdugo me hacen pensar en una repisa con figuritas (3d, a todo color) de los poetas y narradores de nuestro terruño, figuritas gastadas de tanto jugar con ellas (contrario a la filosofía del cuidado coleccionista). En el juego el poeta ha ido recordando sus rostros y muecas, ha falseado sus voces y se ha apoderado de ellas. En él están todas las voces, y aunque suene a desmesura, él es su propio canon.

Acá unos poemas inéditos de quizá qué libro inédito del autor.

 

bretaña

 

8

 

los habitantes de dinamarca están

por conseguir que todas las demás

comunidades parezcan vestidas de

lana cruda

 

tras largos empeños están a punto

de lograr que todo gesto forastero

equivalga a sorber un café desde el

plato

 

se diría que dinamarca está

arreglándoselas para dejar en

evidencia a cualquiera que corte leña

o que cace ciervos

 

en comparación con dinamarca el

centro de bretaña pareciera estar

construido a base de pircas o de

ladrillos de barro

 

11

 

los residentes de praga están

aprendiendo a distinguir cuándo una

huella ha sido dejada por un antílope

o por un reno

 

están por ser capaces de reconocer

el peso y el sexo de cada animal que

cruza por sus loggias o sus salas de

eventos

 

en dinamarca están enumerando

hasta cincuenta clases de nieve y

más de doscientas palabras para

referirse al césped

 

de forma paralela están por

determinar con absoluta certeza el

número de quinchos que se han

levantado el último año

 

5

 

están saliendo de sus brotes de

sonambulismo justo en el momento

en que atenazan el codo de un

anónimo transeúnte

 

por eso es que sus declaraciones

acerca del deseo y la locura se

parecen demasiado a sacudones

hipnagógicos

 

los habitantes de suiza están

saliendo de sus ataques de

narcolepsia justo cuando besan a un

desconocido en las orejas

 

por eso es que sus concepciones

acerca del amor y de la muerte se

parecen demasiado al jet lag y a los

terrores nocturnos

 

14

 

se están acercando a normandía con

sus blancas levitas al hombro y a

barcelona con un pellejo de serpiente

al cuello

 

los nuevos arrendatarios están

allegándose a ciudades como el

vergel y los nardos con el agua hasta

las rodillas

 

están traspasando los vastos

arrozales que hasta el momento los

apartaban de ciudades como suecia

y california

 

con un mosquetón en ristre están

aproximándose por la hondonada

que une sus poblachos con las dalias

y los boldos

 

25

 

los propietarios de austria están

asumiendo que se enfrentan al

mundo con un grado de serenidad

superior al promedio

 

en definitiva están entendiendo que

el genuino significado de cada frase

deriva más bien de su estructura

profunda

 

están reconociendo que sus mentes

operan tal como un hongo o como

varios niveles de estacionamientos

subterráneos

 

después de todo están aceptando

que la vida en austria y otras

ciudades no deja ver más que un

octavo de su masa

 

mencionado

 

12

 

Si permiten que te largues a las cuatro,

agradece

que a despecho de mi ausencia en los manuales,

la vanguardia me mantenga entre sus miembros.

 

Es por mí.

No fue otro el que inventó esta teoría

del lenguaje como droga deformante.

Yo lo dije antes que todos lo dijeran

en la helada erudición de petrogrado.

 

Si te dejan trabajar media jornada

por el monto equivalente a un día entero,

se lo debes a mi estudio visionario

que aún aguarda sus versiones traducidas.

 

20

 

Es por mí.

De mis óleos sobre tela no te olvides.

El imperio del rigor en tus finanzas

a mi luz espatulada se lo debes.

 

Agradece.

Mi función era ilustrar su rebeldía

con los sueños de un monet autodidacta:

bodegones, riachuelos, colorido

que en el sur medallas de oro recibiera.

 

Si ya vas al mayorista y te congracias

con la abuela que decía que ahorraras,

no te olvides de los grupos disruptivos

a los cuales aparezco acompañando.

 

7

 

Si aprendiste que tu pena corresponde

a rutinas sin misterio neurológico,

agradece que en tu idioma me enumeren

o me pongan a extender “un largo etcétera”.

 

Me lo debes:

aparezco cuando menos en la nómina

de firmantes para un libro-manifiesto;

me empadronan entre hordas de joyceanos

y en la izquierda que hizo el giro maoísta.

 

Tus pastillas,

agradécelas también si reaparezco

en las actas subversivas de un coloquio

cuyos temas fueron jazz y cristianismo.

 

 

Mario Verdugo (1975) ha publicado La novela terrígena (Pequeño dios editores 2011), Apología de la droga (Fuga 2012, Libros del Pez Espiral 2014), Canciones gringas (Inubicalistas 2013) y Miss poesías (Alquimia 2014). Editó además la antología Música esdrújula. Grandes éxitos de Pedro Antonio González (Alquimia 2015). Ha colaborado con periódicos como The Clinic y actualmente trabaja como profesor en la Universidad de Talca. Es doctor en literatura y periodista.

 

Foto: (detalle) speedhunters.com

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