Revista Intemperie

La novela que se burla de los máster en Escritura Creativa

Por: Revista Intemperie
dylan hicks

 

Parece que los programas académicos de posgrado sobre literatura creativa ganan más popularidad, también entre escritores chilenos. Durante los últimos años, sin embargo, su eficiencia ha sido puesta en duda porque podrían masificar un estilo de prosa sin sello propio, creando generaciones que no se atreven a innovar. El debate sobre el real valor de cursos universitarios institucionales para “aprender” a desarrollar proyectos literarios, sigue abierto.

Mientras tanto, el músico y escritor norteamericano Dylan Hicks se dio cuenta del fenómeno y le dedicó su segunda novela, Amateurs. Allí se burla del clásico programa literario estadounidense: el Máster of Fine Artes (MFA) en Creative Writing. Amateurs es una comedia romántica, observadora y divertida, que trata sobre un grupo de veinteañeros que ansían tener una vida de escritores y que se encuentran con los obstáculos del mundo real.

Aunque Dylan Hicks nunca asistió a un máster de este tipo, parece conocer detalladamente sus mecanismos. Sus personajes están conscientes del reality al que se someten, tienen envidia e intentan demostrar su background literario en fiestas con otros chicos. Hicks configura un mundo en que pareciera que no existe el equilibrio entre lo pragmático y lo idealizado. No se trata de que menosprecie a quienes estudian escritura creativa. De hecho, admira a muchos novelistas que han salido de programas así con sus voces intactas. Lo que interesa a Hicks es cierta inseguridad del joven escritor que está demasiado atento a cómo se desempeñan en público. Para él el escritor joven es demasiado cuidadoso. Suele corregirse, intentando demostrar sus conocimientos en alta cultura en cuanto tenga una oportunidad. Según Hicks, toda esa presunción se trataría de una forma de auto compensación por la falta de éxito en sus propias vidas. Una crítica que que podría llevarse a otros planos del mundo artístico, en el que la rapidez de la vida actual obliga a tener logros cuantificables.

“Como artista tu autoestima está en tu búsqueda literaria y cómo la gente responde a ella”, explicó Hicks a The Guardian. Atrapados en el mundo de la literatura, los personajes de Hicks son incapaces de tener éxito y toman una actitud conformista, esperando un futuro que no llega. “Soy curioso en cuanto a cómo ciertos escritores se comportan, de qué modo fijan sus expectativas”, reflexiona.

Uno de los personajes principales, Lucas, está a punto de completar su MFA y su consciencia lo tortura. La falta de imaginación le hace creer que ha fallado y se convierte en el peor enemigo de su carrera. Por otra parte Sarah Crennel, compañera de Lucas, es una escritora prometedora que es contratada por un arrogante novelista que quiere que lo ayude a editar su libro. Sarah se entusiasma con la escritura y demanda el mismo crédito cuando la novela comienza a tener buena crítica. Estos problemas están envueltos en un imaginario de humor y romanticismo, aliviando la infelicidad de los protagonistas. Karyn, por otra parte, es el único personaje adulto del libro que puede encontrar un punto de unión entre las aspiraciones creativas y el trabajo sistemático y cotidiano de un escritor. Aquí hay anhelo de amor, dinero, seguridad, tal como en la vida real. “Me gusta jugar con la comedia romántica, pero también hay algo de Jane Austen”, comenta Hicks.

 

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