Revista Intemperie

“El público es determinante”: entrevista con los Niños del Cerro

Por: Emilia Macchi
los ninos del cerro

 

Tengo que admitir que nunca había visto a los Niños del Cerro en vivo. Los había escuchado en Spotify, e incluso en Radio Zero, pero no los había visto en acción. Así que aproveché y fui a verlos tocar el jueves junto a Chini & The Technicians en el Bar Loreto.

Los Niños del Cerro son Simón Campusano (voz y guitarra), Pepe Mazurett (batería), Felipe Villarrubia (bajo) y Nacho Castillo (guitarra). El proyecto ha estado cocinándose desde hace bastante tiempo, pero ya el 2014 empezaron a hacerse conocer.

Es una banda mucho más íntima y elaborada que Gepe, y un poco más lánguida que Denver. Se nota que son herederos de una generación indie, pero contagiados con noches de carrete; las texturas de las guitarras, más bien melancólicas, son reanimadas por una batería que muchas veces recuerda a las batucadas, o incluso al reggaetón.

Cuando fui a buscar a los Niños, que andaban probando sonido en el bar, pensé en lo bien que les venía el nombre: son bajitos, tranquilos, piolas. No se dan color. Les ofrecí una cerveza, pero ninguno me la aceptó. “Somos una banda sana”, me dice Felipe, medio en broma, medio en serio. Lo único que querían era comerse un completo antes de tocar.

Al hacer las preguntas, me di cuenta que el promedio de edad (incluyéndome) debe haber sido de 22 años. Quizás es por eso mismo que fue todo tan casual: mientras comían, metían cuchara cuando lo estimaban necesario, y armaban las respuestas en conjunto.

 

***

 

¿Cuáles fueron los primeros pasos, en espacios digitales o físicos, para hacerse ver?

(Simón) Yo creo que Face.

(Felipe) ¿Estamos grabando esto ya?

(S) Las redes sociales, pero tampoco de una forma así pichulera y spam, sino de una forma natural igual.

Pero, ¿alguna red social más que otra?

(S) No, Facebook. Nosotros tenemos solo Facebook.

¿Y Soundcloud?

(S) Ah sí po, Soundcloud. Igual conocimos harta gente por Soundcloud.

(F) Fue clave porque por ahí hicimos link con Patio (Solar).

(S) Y de ahí llegamos a Piloto. Sí sí, en realidad Soundcloud fue importante.

Es que es mucho más técnico, mientras que en Facebook hay gente de todas partes no más.

(S) Sí po. Pero sirvió para eso, pero nada más. Después nunca más sirvió mucho Soundcloud. Porque después cuando sacamos el disco, bueno ya teníamos la weá con Piloto, salió por Spotify, Deezer, iTunes.

(F) Igual se subió primero a Soundcloud, y las primeras reproducciones son de ahí.

(S) Ahora la gente lo escucha por Spotify en general, y en Youtube.

(Pepe) Igual, Spotify se come a cualquier cosa.

(F) Sí, la cagó.

¿Y en espacios físicos?

(S) Bueno, al principio encontrábamos muy contraproducente tocar en bares porque obviamente íbamos a salir para atrás económicamente y no nos iban a ir a ver nuestros amigos.

(F) Sí, no tiene mucho sentido tocar en pubs para una banda que todavía no tiene una base de fans.

(S) Entonces empezamos a tocar en casas y ese tipo de lugares; onda centros culturales muy piola, como en la periferia.

¿Y qué casas, por ejemplo?

(Nacho) En la casa del Simón…

(F) Bueno, una casa clave fue la Kame House, la casa de la Yaney, que es una guitarrista de Patio Solar. Lo hacía periódicamente. Hay varias ediciones de la Kame House. Ahí conocimos caleta de bandas. En una tocata en Kame House, el Elías, de Piloto, nos fue a ver. Tocamos como el pico, dimos una mala primera impresión. Después nos vio una segunda vez y dijo ya, ahora sí. Ahí entramos a Piloto.

¿Y por qué tocaron como el pico?

(F) Nos faltó gente. El Nacho llegó tarde y el Pepe se tenía que ir.

Mientras se han difundido, se ha creado una comunidad ¿o no?

(P) Sí, porque después nos empezamos a encontrar con más gente que estaba en la misma. Y con otros lugares que estaban en la misma. Como el CFT, un lugar súper clandestino que duró seis meses. Pero fueron seis meses súper intensos.

(F) Quedaba como en Irrarázabal, al lado del metro.

(P) Era perfecto el CFT, era el paraíso, pero duró muy poquito. Ahí conocimos a los Paracaidistas, por ejemplo. Y así han aparecido otros lugares, como el Ciclo Fisura, que es un ciclo de tocatas que hace el Sello Fisura en espacio Elefante. Ese es un lugar que tiene la Chile en la Facultad de Música, en un subterráneo. Conocimos un montón de bandas gracias a ese lugar. Entonces postulabai, quedabai, tocabai y te conociai con muchas bandas que estaban en la misma.

Y la comunidad que los va a ver también es un gran grupo de apoyo, ¿les dan feedback?

(S) Sí, más que la chucha. Bueno el feedback más cuático siempre va a ser que los weones canten las letras así encima tuyo, es súper estimulante.

¿Y críticas constructivas?

(S) Mmm, eso pasa más entre los mismos músicos. Te aconsejan, onda “oye deberíai hacer esto…” o cosas así.

(F) La clave es que no hay mano para ser competitivo porque no hay un mercado para ser competitivo, entonces todo es muy buena onda.

En el disco, ¿alguna vez seleccionaron pensando en lo que le gustaba más a la gente?

(S) No pero, ponte tú, yo no quería poner Las Palmeras al principio, el tema que cierra el disco, porque era más viejo y sentía que no tenía mucho sentido. Pero como a la gente le empezó a gustar tanto la versión en vivo del tema dijimos “ya, sería la mansa cagá no ponerla”. En eso sí el público es determinante.

(P) Igual tocábamos otras cosas en vivo, o sea, las cosas del disco no las tocábamos tanto. Las que tocábamos que están en Nonato son como La Pajarería

Ah, claro. La Pajarería la vengo escuchando desde el 2014.

(P) Si po, es más vieja, los temas que están en el disco son más nuevos. Pero La Pajarería fue nuestro temón.

Sí, creo que fue la primera de ustedes que escuché.

(P) Pero al principio dijimos que en volá el tema no iba a enganchar. Como que tira para otro lado. Pero igual al final enganchamos.

(S) De hecho caleta gente me ha confesado, en retrospectiva, que cuando sacamos el single José de los Rayos no les gustó. Caleta de weones que nos seguían no les gustó, o no lo entendieron. Y después escucharon el disco y ahí como que lo vacilaron.

¿Y cuáles son los próximos eventos?

(S) Este año vamos a tocar harto. Nos invitaron a Perú, al Pop Fest de Lima. La próxima semana vamos a telonear a José González, un gallo que es como sueco o no sé. Va tocar en la Cúpula, y se agotaron las entradas, se llenó. Esa weá vamos a telonear. Nos van a pagar un moco eso sí, pero los vamos a telonear. Y bueno, están saliendo ese tipo de tocatas. Estamos nominados a eso de los Premios Pulsar…

Perdón la pregunta, ¿Cuándo fue la primera vez que les pagaron?

(S) La primera vez, creo que fue el diciembre del año pasado en Loreto. Ahí empezamos a ver lucas, pero nada muy brígido.

(F) Y muchas veces nos pagaron como con chela o cosas así, muy nada.

(S) Ah no pero, el Pop Fest, el Pop Fest fue la primera tocata pagada. Esa vez fue bacán porque fue nuestra primera experiencia como con transporte bacán, con catering.

Si po, el Pop Fest igual era a toda raja.

(S) Igual no resultó tan bien en términos de convocatoria, pero nos pagaron bien. Sí, lo pasamos bien, nos curamos… (Risas) Yo me enfermé de la guata…

Veo que no se curan mucho en general…

(S) Antes éramos más borrachos, cuando recién empezamos.

(F) Cuando teníamos menos cosas que perder. (Risas)

(S) Ahora hay que estar atento a muchas cosas entonces como que no podís emborracharte tanto.

(N) No, pero igual se puede… igual me tomaría una chela.

¿Algo que decir de Nonato Coo? ¿De qué se trata más o menos? ¿Ha sido bien recibido?

(P) Es la calle donde vivo (Risas).

(S) Sí, ha sido bacán que haya sido recibido de forma tan positiva en los medios y todo eso. Nos abrió hartas puertas. El disco, a ver, no sé si me gusta todo lo del disco, hay cosas que siento que las vendimos.

(P) Pero son cosas técnicas, como un platillo, o la guitarra que debería haber sido grabada con otra cápsula, y ese tipo de cosas. Ahora hay temas que ya no puedo escuchar, los escuché demasiadas veces.

(F) ¿No se los ponen carreteando a veces? Dicen como “cacha, el tema del Blondie”, ponen la weá y quiero puro irme.

(N) Sí sí a mí también me paquea caleta eso.

¿Tienen influencias musicales? ¿Algún mentor?

(S) Sí, obvio, onda Animal Collective, por ejemplo. Pero igual tratamos de hacer cosas nosotros, vamos experimentando. Como que no seguimos a nadie en ese sentido. Es la forma de trabajo más que nada la que define la banda y todo.

(F) Sí po, ponte Patio Solar funcionan de otra forma. Escriben el tema y después cada uno se aprende su parte, así de memoria. Son distintas formas de trabajo, no es que está bien o mal, pero nosotros funcionamos de otra manera no más.

Pregunta de pura curiosidad, ¿no se les afina el paladar musical? De tanto tocar, quizás hay música a la que le hacen el quite.

(S) No, o sea no sé si me pasa. Si estoy en un carrete y hay reggaetón, lo vacilo. Lo que me paquea más es la calidad de sonido: por ejemplo, me fijo mucho en cómo la habrán grabado, si está mal grabada, bien grabada. Ya no puedo escuchar música en cualquier formato, tiene que ser relativamente bueno.

 

***

 

Después, los dejé para volver a verlos en la tocata. La comunidad de la que hablábamos estuvo ahí, dando el feedback del que hablaban antes. Cuando tocaron José de los Rayos, el público bautizó el tema diciendo “Buena, ¡el reggaetón!”. Cuando el Simón dijo que no llegaba al coro de Nonato Coo (que originalmente canta la mencionada Yaney), el público se subió para apañarlo. Cuando el Simón les dijo que iban a telonear en la Cúpula, y que “estamos así conchetumadre” (gesto técnico), el público los aplaudió. Seguramente telonear a José González signifique extrañar a su público de siempre. Seguramente sí, y efectivamente, el público es determinante.

Los medios han permitido algo muy interesante: que la música llegue a comunidades cada vez más grandes, pero que se mantenga una atmósfera relajada y bajo perfil. Los Niños están brillando por su propio mérito – de hecho, ganaron la categoría Artista Revelación en los Premios Pulsar – , pero sin permitir que nadie los haga transar cosas que no quieren. Pareciera que ya no es necesario darse color, no es necesario venderse a un sello o radio de renombre, no es necesario competir. Solo se pide calidad y dedicación, como los Niños lo están haciendo.

 

Foto: Niños del Cerro

Deje su mensaje

Debes estarsuscrito para enviar un comentario.