Revista Intemperie

La inocencia del haiku: una lección silenciosa

Por: María José Ferrada
la inocencia del haiku

 

Los japoneses tienen una expresión, yojo, para nombrar el silencio que queda tras la lectura de un poema. Más que el silencio mismo, yojo sería algo así como el sentimiento que se instala en ese espacio que precede a las palabras.

La inocencia del haiku, selección de poetas japoneses menores de 12 años, (Editorial Vaso Roto) es una lección de esa experiencia.

 

Las hormigas en fila

suben por una hoja de hierba…

y enseguida bajan.

 

Dice en su haiku, un niño de seis años.

 

Mientras me reñían

por haber cogido el girasol

yo miraba la flor.

 

Nos dice un niño de siete años.

 

También la oruga pequeña

está viviendo

con todas sus fuerzas.

 

Nos dice otro niño, esta vez de 8 años.

 

Poco se puede hablar de este libro.

Aún así, diremos que La inocencia del haiku es una lección de poesía y parece decirnos que las palabras pueden dar cuenta del mundo solo en la medida en que las acompaña un pequeño vacío.

Y quién sabe, tal vez estos niños tengan razón y el sentido del universo entero se encuentre en el interior de esa pausa minúscula.

Basta detenerse y mirar, parecen decirnos. Y eso hacemos, con el respeto que inspira la mirada limpia con la que componen cada uno de sus breves poemas.

 

La inocencia del haiku
Selección de poetas japoneses menores de 12 años.

Compilación de Vicente Haya
Vaso roto, Barcelona, 2012

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