Revista Intemperie

Avelina Lésper: El arte contemporáneo es una farsa

Por: Revista Intemperie
avelina lesper

 

Hace algunos días, ABC Color publicó en su sitio una entrevista a la crítica de arte mexicana Avelina Lésper de la que es posible rescatar los principales argumentos en relación a su postura “anti arte contemporáneo”, es decir, anti arte Ready made. Aquí los principios básicos para entender por qué es tan temida en su área.

• ¿Cuál es el punto de partida a la hora de hacer un análisis artístico? Avelina plantea que la observación personal de una obra y el impacto que esa obra produce en uno mismo, son el principio fundamental desde el cual realiza un análisis y eso al mismo tiempo la lleva a decir lo que piensa de lo que observa.

• ¿Ha cambiado en relación a los pasados cuarenta años la relación artista/galerías/mercante? Para la crítica mexicana, hay que retroceder más aún, puesto que para ella, hace cuarenta años atrás ya estaba instalado el “arte basura” en las galerías. Para ella, el mercante y la galería actual, se dedican a vender lo que esté de moda, como si se tratara de corredores de bolsa. La cultura del Ready made y de lo instantáneo ha tenido un impacto social dañino que ha repercutido en la calidad de las obras y en cómo el público las ve. La inmediatez está en contraposición del artista talentoso, el que toma largo tiempo o incluso una vida en construirse. Para Lésper, las galerías y los mercantes son meros especuladores que han instaurado todo un mercado de especulación financiera en torno al arte y que está sustentado por los coleccionistas billonarios.

• ¿Por qué cataloga al arte actual como arte VIP? La abreviación hace referencia a video-instalación-performance ya que al igual que la idea del Very important person, es excluyente. Lo anterior tiene como resultado inmediato el hecho de que la contemporaneidad sea manipulada como un valor artístico cuando en realidad no tiene nada de ello. Para Lésper, los suplementos culturales forman parte de ese mercado de manipulación que promueve el fraude del arte contemporáneo. Para ella, son cómplices en la farsa y en la especulación.

• ¿Qué opinión le merecen las instalaciones artísticas? Para Lésper son basura y la prueba de ello es que si se sacan del museo, pierden todo su valor. Para la mexicana no es posible decir que el arte contemporáneo es frívolo igual que el Art Nouveau, puesto que para ella, el Art Nouveau no tiene nada de frívolo, al contrario, es una corriente serie en su materia. Frívolas son las exposiciones de selfies y las performances.

• En relación a la educación artística en la actualidad, Avelina plantea que también es un engaño, pues su única función es adiestrar a los jóvenes para lograr su funcionalidad en el mercado. La educación artística no desarrolla el talento sino la capacidad de justificar cualquier cosa que se pueda disfrazar de arte. Para Lésper, lo anterior hace pensar que nadie necesita estudiar arte.

• Ante el cuestionamiento del por qué no existen nuevos movimientos artísticos tal como en otras épocas, Lésper sugiere tajantemente que al estar instaurada la idea del arte inmediato e instantáneo, no existe la necesidad de crear nuevos movientes, pues estamos en una época en que a cualquier cosa sin valor estético se la considera arte. Lésper es aún más drástica y plantea que ya ni siquiera es posible hablar de arte, puesto que estamos en un tiempo en que no hay obras sino moda, consumo y filosofía barata.

• Para Lésper, todo lo anterior no significa que el mercado no se necesario, puesto que para el arte sí lo es. Es el medio de ingresos de un artista, pero al mismo tiempo eso no es equivalente al engaño de hacer parecer arte cualquier basura. Aun considerando ese punto de vista, Avelina sentencia que las casas de subastas hacen un gran daño al arte, logrando despojar a las obras de su contenido y haciéndoles ver como una hipoteca o un montón de dinero.

• ¿Qué piensa Avelina de Andy Warhol? Que es un mero publicista, nunca fue un artista. Para ella, es una de las grandes mentiras del medio artístico.

• Si le preguntan por Duchamp es más cruda aún, pues sentencia que nunca fue un artista sino un plagiario y un gran estafador. Para Lésper, es el gran culpable de que la mediocridad llegara al arte, entendiendo como tal cualquier cosa a la que se le tilde así.

• ¿Es posible alejarse del poder del mercado artístico y su especulación? Definitivamente y para lograrlo no hay que dejarse llevar por la moda ni por el lujo. No se debe sobre intelectualizar las obras, sino verlas desde las necesidades de cada uno para así poder expresar una opinión libre y abiertamente.

• Finalmente y en relación a la crítica de arte y su labor, Avelina Lésper sentencia que es un nicho homogeneizado donde es imposible encontrar diferencias de opinión, pues para ella en la actualidad es una actividad llena de sumisión y alineamiento, donde no hay cabida para el pensamiento original.

 

Foto:

Deje su mensaje

Debes estarsuscrito para enviar un comentario.