Revista Intemperie

Lecturas de terror: Tres recomendaciones para no dormir

Por: Bernardita Yannucci
la melancolica muerte del chico ostra

 

A la hora de festejar noches como la de Halloween, algunos optan por hacer fiestas de disfraces o por armar maratones de películas de terror, pero otra buena manera de pasar la noche en vela es leer alguna historia de esas que no te dejan dormir, al menos no sin pesadillas. ¿Qué leer una noche como la del 31 de octubre? Nicolás Poblete, Ignacio Álvarez y Miguel Ángel Ferrada  nos dejan sus imperdibles:

la logica del vampiro

Nicolás Poblete, autor del libro de cuentos de terror Espectro familiar (Ceibo, 2014), recomienda leer La lógica del vampiro, de Adelaida García Morales

“La protagonista de esta inquietante novela es una mujer que no le teme a la soledad y que ha olvidado ya la existencia del amor. Ella se ha distanciado de su ciudad natal, pero un telegrama que le informa de la muerte de su hermano la obliga a volver a Sevilla, donde transcurre la acción. Sin embargo cuando llega a la ciudad no hay rastro de su hermano. En cambio la recibe un grupo de personajes de lo más peculiares: entre ellos Alfonso, un improbable seductor que hechiza a la protagonista, y que mantiene en una suerte de hechizo al resto del grupo. A pesar de su actitud racional, vemos que la protagonista comienza a sucumbir progresivamente. Aunque se siente embelesada, aún alcanza a comprender que quizá ese amor y admiración dirigidos hacia ella: “podían no ser sino atributos cristalizados y perennes, atributos muertos pese a la vida que simulaban y de los que él podría disponer siempre que, por algún motivo, lo considerase necesario”. El terror en esta novela es tan palpable como elusivo. Como en otras obras de García Morales, acá la sensación de desfamiliarización está llevada a escenarios sugerentes y lúgubres, donde los personajes interactúan con una fachada de sencillez, pero que esconden motivaciones tenebrosas. Esta es una de las novelas más enigmáticas de la autora, y en ella podemos revivir miedos ancestrales, pulsiones tan humanas como (auto) destructivas. Su bella escritura, condimentada con reflexiones filosóficas y agudas observaciones de un increíble nivel de percepción, hacen de La lógica del vampiro una excelente novela, desde su inicio,  que comienza con la cita de Drácula: “¿Qué era? ¿Animal, hombre o vampiro?”

cuentos chilenos de terror

Por su parte, Ignacio Álvarez, académico de literatura, recomienda Cuentos chilenos de terror, (Norma, 2010) particularmente uno de sus cuentos

“Siempre vuelvo a pensar en el libro Cuentos chilenos de terror, que publicó la extinta editorial Norma en el año 2010. Quizá exagero un poco. Más que el libro, me sigue dando vueltas el cuento “Setenta y siete”, de Francisco Ortega, en donde un detenido desaparecido vuelve a su casa convertido en un zombi. Llega a su casa, se reencuentran y, chuta, el hijo zombi se come a su madre, que lo buscó incansable durante toda la dictadura. El cuento es más que esta escena en particular, pero me sigue pareciendo significativa cinco años después. Recuerdo que causó cierto revuelo. Algunos lectores, no sé si familiares de detenidos desaparecidos o gente de pie, hablaron de insensibilidad, de falta de respeto a la memoria. En ese momento no sabía por qué, pero a mí el cuento me gustó mucho. Ahora, después de los movimientos sociales del 2011, después de toda el agua que ha pasado bajo todos los puentes, creo que entiendo qué es lo que me interesa de él. “Setenta y siete” desafía las construcciones tiesas de la memoria, las verdades que, no sabemos cómo ni cuándo, terminamos por creer oficiales e inamovibles. Nos despierta, nos despercude los automatismos ideológicos. Es un cuento de terror clásico, pero también un cuento que apunta a otra clase de temores.”

libros de sangre

Para finalizar, Miguel Ángel Ferrada, autor de Mortis eterno retorno (Arcano IV, 2011), recomienda leer los Libros de la Sangre, de Clive Barker

“En una serie de relatos cortos, recopilados en varios volúmenes, Cliver Barker explora las tensiones presentes en el eje constituido por las pulsiones relacionadas con el sexo y con la muerte, equidistantes e intrincadas entre sí. Barker no tiene miramientos para llevar el cuerpo de sus personajes a límites apenas sospechados. La psique de los mismos, arrastrada a nuevos territorios por esos cuerpos desgarrados, es diseccionada por el autor con una precisión quirúrgica. Heredero a contrapelo de Lovecraft, el Barker temprano de estos relatos no necesita construir mitologías ni hacernos sentir insignificantes ante el horror cósmico para inquietarnos. Barker se instala a mediados de los ochenta como el gran autor de terror porque en lugar de seguir mirando hacia los abismos del cosmos como los discípulos e imitadores del genio de Providence, en los “Libros de la Sangre” su mirada es hacia dentro.

Tal vez un título más acertado para esta antología sea Los libros de la carne, que da mejor cuenta de su contenido. Es la carne, en el ejercicio orgiástico del sexo o en la podredumbre de la muerte, lo que protagoniza cada uno de estos relatos.

Es una lástima que Clive Barker haya abandonado este registro al poco andar de su carrera, preocupado más de armar su propia mitología, alejándose del horror visceral de sus comienzos para instalarse como una autor de fantasía. Afortunadamente, esta colección de cuentos se puede seguir leyendo y releyendo sin problemas hasta el día de hoy.”

 

Foto: La melancólica muerte del Chico OstraTim Burton (1997)

 

Artículo publicado originalmente el 30/10/2015

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