Revista Intemperie

Publicidad de Wom: ¿Transgresora o misógina y arribista?

Por: Xaviera González
Wom beso 1

Xaviera González sobre una campaña publicitaria que ha desatado debate en el último tiempo, que se conecta con “el chileno aspiracional que todos llevamos dentro”

 

Antes de Edward Bernays, que descubrió a fuerza inconsciente de la publicidad en 1920, la difusión de un producto se basaba en las ventajas racionales que este podía mostrar; su durabilidad, precio y utilidad. Después de Bernays, la publicidad comenzó a basarse en las fuerzas ocultas e inconscientes que subyacen en la psique de cada ser humano: la necesidad |de estatus, de autoestima, de pertenencia. Bernays realizó diversos experimentos sociales basándose en esta teoría, que le permitieron consolidar lo que hoy en día se conoce como “manipulación de masas” (siendo el caso del cigarrillo uno de los ejemplos publicitarios más conocidos). Lo utilizó tanto con fines comerciales como políticos, obteniendo impresionantes resultados en ambos (para más información respecto del tema, sugiero reimitirse a documentales como Psywar y El Siglo Del Yo).

Estos datos me resultan significativos para analizar la campaña publicitaria de la nueva compañía de telecomunicaciones Wom, que llegó a Chile en julio de este año para reemplazar a Nextel. Los anuncios ya son conocidos por todos: dos mujeres dándose un beso, mujeres en una fiesta tomándose una selfie, escenas sexuales sadomasoquistas, mujeres mostrando los pechos, fiestas con mucho alcohol y desinhibición, mujeres rodeadas de lujo. Todas muy bellas, por lo general muy rubias.

Si uno ingresa a la página web de Wom, se encuentra con una interesante definición de su compañía: “Queremos hablar, queremos escuchar, porque más que una empresa de telecomunicaciones, somos un medio para comunicarnos, para decir lo que queremos” … “Somos versátiles, sin miedo a decir lo que pensamos porque nos consideramos valientes y honestos”.  Este mensaje engancha con el foco publicitario de una compañía que se considera transgresora, que “dice las cosas como son”. Cabe mencionar que al menos parte de estos principios sí los cumple en sus alusiones burlescas a otras compañías: “Conectados o endeudados, vomistar, es claro que te cambiarás, dejarás de ser virgen.” Pero de todas formas vale la pena preguntarse ¿es realmente transgresora?

Su publicidad, desde luego, tiene poco que ver con los servicios que ofrecen. Lo que se vende, más que un plan de teléfono o internet, es una actitud, un estatus, una “forma de vida”. Su mensaje apela a quienes quieren sentirse “cool”, arriesgados, irreverentes. A través de conceptos como sexo, diversión y desinhibición, llegan muy bien a un país que históricamente ha sido tímido, cartucho y conservador. Se trata de ideas que conectan muy bien con el deseo frustrado del chileno aspiracional que todos llevamos dentro, a lo que se añade por cierto el look europeo, casi nórdico, de todas las modelos que prometen “hacer todos tus sueños realidad”.

Vale la pena preguntarse si esta campaña será efectiva, si efectivamente los chilenos caeremos en ante conceptos tan básicos y estereotipados como los de Wom, basados en la típica fachada de diversión y sensualidad, de cosificación, banalidad, arribismo y sexualización.

¿Por qué una mujer chilena promedio debe sentirse identificada con un grupo de altos modelos en una fiesta ultra exclusiva? ¿Porque su vida es así, o porque quisiera que fuera así? ¿Por qué las minorías sexuales deberían sentirse identificadas con esas dos mujeres dándose un beso sensual? ¿Porque están siendo representadas? ¿O en realidad están siendo utilizadas para dar rienda suelta al morbo masculino? Si no fuera así, ¿Por qué no salen dos hombres dándose un beso? ¿O por qué no figuran simplemente mujeres morenas o de contextura gruesa?

Quizás si la compañía que fuese realmente “transgresora” y “sin censura”, apelaría a la realidad de quienes somos los chilenos, representando nuestras verdaderas virtudes y defectos, ofreciéndonos una actitud innovadora y acorde a los nuevos tiempos que estamos viviendo… no intentando vendernos un sueño americano burdo, superficial y exagerado, en el cual el único valor que se asocia a la mujer es que sea atractiva y logre encender las pasiones masculinas.

Ahora, es cierto que Wom aparentemente tiene buenos precios en sus planes, lo cual es un enganche importante en momentos de crisis económica. Pero yo por lo menos, no me cambiaría a una compañía que usa y abusa de fórmulas estereotipadas y básicas de manipulación, instalando visiones machistas y discriminatorias en una sociedad en la que ya tenemos eso de sobra. Bueno, no está demás agregar que, a pesar de todo lo anterior, la publicidad cumple su objetivo de generar ruido y quizás sea cierto eso de “no hay mala publicidad, sólo publicidad…” Y aquí estoy yo escribiendo sobre ellos, haciéndoles más publicidad aún.

 

Foto: Wom

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