Revista Intemperie

Del sexo callejero a las metanfetaminas: cuentos de lo urgente

Por: Joaquín Escobar
la misma nota forever

Joaquín Escobar se detiene en los cuentos de Iván Monalisa Ojeda, poblados de personajes marginales y marginados, publicados por Sangría

 

Iván Ojeda (Llanquihue, 1966) es un escritor transgénero que en 1996 viajó a Nueva York tras ganar una beca de creación artística. Luego de un breve tiempo dedicado a la academia se olvidó completamente de la beca para internarse en la noche neoyorkina donde comenzó intensas relaciones con travestis latinoamericanos: desde ese momento se autodenominó Monalisa. La misma nota, forever (Sangría, 2014) es su primer libro de cuentos, siete relatos que transcurren durante alcoholizadas madrugadas que bien podrían ser la misma noche. Muy lejos de importarnos si sus escritos son parte de una escritura del yo, rescatamos la fluidez y exactitud de su pluma: un espacio donde todo es inmediato y urgente.

Un trabajador sexual que se enamora de sus clientes y otro que consume metanfetaminas para poder escribir. Un transexual que tiene sexo con un vendedor de coca y una travesti argentina adicta a tragos de champaña y vodka, son algunos de los personajes que habitan La misma nota, Forever. Historias de seres pragmáticos donde la duda no tiene lugar: si tienen que consumir potentes dosis de cocaína y orinar la cara de un cliente, lo harán. Las noches de Nueva York con sus decadentes pensiones, taxis y prostíbulos son los escenarios por los que que deambulan las creaciones de Monalisa. Y a pesar de ser inmigrantes latinoamericanos que habitan una ciudad que nos les pertenece, a ratos la madrugada neoyorkina se mimetiza con ellos, haciendo de sus barrios y departamentos microcomunidades por las que deambular con pertenencia.

En todos los relatos se funden el español y el inglés: “Charlotte gira un poco la cabeza. Lo mira directo a los ojos y le dice: are you having fun?”, resultando de esta fusión un ejercicio agotador para el lector. Y aunque este hecho no transforma el libro en un escrito snob, pues el autor narra con el lenguaje del submundo latino en Norteamérica, sí se torna extremadamente monótono este cruce de idiomas.

Una narración con tintes anecdotarios donde personajes marginales y marginados siempre ocupan el rol del subalterno. En cualquier tipo de transacción son dominados y dependientes de otro: un microtraficante, un cliente, un amor esporádico; tal condicionante ya les proporciona una posición política, porque aunque nunca hablen sobre emancipaciones y proyectos ideológicos, al contrario de algunos personajes similares de Pedro Lemebel, el sólo hecho de ser inmigrantes, pobres y travestis ya los significa políticamente. Y aunque el eje del texto sea en largos pasajes las individualidades y el hedonismo, esta “carroza de Translatinas” por su representación y contexto es absolutamente política.

 

La misma nota, Forever

Iván Monalisa Ojeda
Sangría, 2014

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