Revista Intemperie

Teatro Público: Grandes éxitos

Por: Tomás Henríquez
teatro publico

A siete años de formación del colectivo Teatro Público, Tomás Henríquez reflexiona sobre el sentido del teatro político

 

¿Habría que cuestionar esa exigencia que alguna vez se le hizo al arte de tener que ser político? ¿De hablar o imaginar nuevos modos de hacer contingente la discusión política? ¿Existe algo, hoy en medio del huracán de imágenes que nos invaden que no sea en algún punto, o no pueda traducirse bajo criterios de lectura así mismos llamados políticos? ¿Dónde radican las potencias sensibles que hacen de un espectáculo una verdadera experiencia transformadora? ¿En las imágenes que materializa? ¿En las imágenes que es capaz de evocar? ¿En la temática que aborda? ¿En sus modos de producción formal? ¿En su impacto social medible en la cantidad de espectadores que lleva a las salas? ¿En sus estrategias de vinculación con los distintos espacios de exhibición? ¿En el vínculo con las comunidades de las que es parte? ¿En su relación con el campo artístico y disciplinar en el que se inserta y al que inevitablemente impugna? ¿En el desdibujo de dichas fronteras disciplinares y de campo? ¿O son simplemente las preguntas que sin otra pretensión es capaz de abrir? ¿O quizás son las sensaciones, toda esa inenarrable producción de efectos o atmósferas que a uno como público le es capaz de generar? ¿Dónde están las razones que motivan sus procedimientos? ¿Cuáles son los porqués de su producción? ¿Cómo se pueden medir las claves de su rendimiento? ¿Qué motiva articular trazados de escritura escénica que pretenden instalar, sin grandes pretensiones ni artificios, preguntas para una comunidad todavía difusa, pero que no obstante se instalen como ejercicios de ensayo de una emancipación pensada ante todo colectivamente? ¿O es que acaso tendremos que conformarnos ante la ingrata sentencia de que toda esta discusión es profundamente insulsa, pues toda transformación posible que deviene de una experiencia artística será siempre muy linda, pero inconmensurable, ya que por definición el arte no puede cambiar nada?

Un argumento a mi juicio sensato, ese que contradice las voces de un arte férreamente militante o pedagógico, dirá que lo político no necesariamente estará allí, donde se discursean y se vociferan respuestas siempre lineales y coherentes de todo tipo, sino que por el contrario lo político, o aquello que le compete a esa polis griega, a esa voluntad siempre impredecible de pareceres en pugna, se colará precisamente en cada lugar, indistinto de un orden programático que lo delinee, donde el disenso y las verdades siempre contradictorias primen ante una supuesta verdad concertada. Porque toda comunidad es un espacio de litigio. Todo cuerpo es un campo de batalla. Y necesitamos del conflicto como necesitamos de la imprecisión de ciertas verdades que nos arrebatan la vida en su imposible devenir respuesta. Todo, incluso el doloroso silencio de quienes intentan evadir estas preguntas está cargado de reminiscencias sobre lo político.

Durante 7 años, la compañía Teatro Público ha explorado distintos campos de prueba intentado responder algunas de estas interrogantes de forma no solo contingente a su momento histórico, sino que afines a la comunidad de la que son parte. En Teatro Público se habla de autorías múltiples. Un modo de producción escénica y dramatúrgica, todavía en curso de modular, que invita a seguir preguntándose, quiénes son los actores implicados en el proceso de composición formal e ideológica de un montaje escénico. Se trata de ejercicios que no se contenten con develar mecanismos o representar miserias sociales, sino que ponen de manifiesto en la misma práctica procedimientos a partir de los cuales sea posible ensayar nuevas formas de agenciamiento colectivo. Si la obra traza una crítica a un determinado proceder político, entonces las propias relaciones de producción interna de la obra se ordenan coherentemente contra dicho proceder. Se trata, al parecer, de reproducir en las esferas de la producción artística modos de relación creativa que se articulan colectivamente.

En noviembre, y como parte del ciclo de creadores egresados de la Universidad de Chile, se re-estrenan 3 obras del colectivo Teatro Público. Coincidente a la celebración de sus siete años de vida, dicho encuentro viene acompañado por el lanzamiento de una publicación editorial que no solo recopila las obras ya producidas bajo este modus operandi (Celebración y Nuestra América) sino que viene precedida por textos del profesor Carlos Pérez Soto, el teórico español César de Vicente, y Patricia Artés, directora del grupo. Así, se ponen de relieve los materiales, las inquietudes y los principales problemas ideológicos de los distintos procesos de trabajo escénico de un grupo que ha intentado sistematizar una crítica de clase a distintos procesos sociales contemporáneos: la crítica a la míope celebración patria del bicentenario, o bien, la siempre emergente razón decolonial y latinoamericanista.

Sin duda la publicación de Teatro Público, siete años (2014, Ed. Popular La Pajarilla), una suerte de compilación de grandes éxitos del trabajo realizado, resultará, en medio del desierto editorial en torno a las teatralidades en Chile, una grata sorpresa. No tanto por materializar, tal como si fuera un mapa o una guía de ruta, los viajes recorridos, las calles caminadas, las marchas, los festivales, y todo aquella intervención de espacios que incluso sin quererlo devino escenario, sino por consolidar un trabajo de grupo que hace ya bastante rato se viene sosteniendo en base a una política colectiva de afectos, colaboraciones y autogestión.

 

Programación: Las funciones serán en la sala Agustín Siré de la Universidad de Chile ubicada en Morandé 750, Santiago Centro, según el siguiente itinerario:

Noviembre:

Jueves 6 / 19 hrs: Lanzamiento libro Teatro Publico + Función Celebración

Viernes 7 y Sábado 8 / 20:30 hrs: Celebración

Jueves 13 / 20:30 hrs: Función Desdicha obrera, una tijera clavada en el corazón  + Conversatorio sobre teatro obrero en Chile

Viernes 14 / 20:30 hrs: Desdicha obrera, una tijera clavada en el corazón

Sábado 15 /20:30 hrs: Nuestra América (Bosquejos)

-Reservas: 29771799 / 29771787 / morande750@gmail.com

-Valor entradas: $2.000 general y unica.

 

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