Revista Intemperie

“Ser negro es una mentira”: una novela sobre el conflicto racial

Por: Nicolás Poblete
the good lord bird

Nicolás Poblete comenta “The Good Lord Bird”, novela ganadora del National Book Award en Estados Unidos, que retrata proféticamente el drama acaecido en Missouri

 

Con The Good Lord Bird, James McBride ganó el National Book Award en la categoría de ficción, el 2013: el premio más prestigioso en los Estados Unidos. La premiación destacó su voz cómica y original, comparándola con Huck Finn. Aún no traducida al español, The Good Lord Bird será un desafío para quien se anime con esta empresa: el realismo con el que narra la voz del chico que se hace pasar por mujer consigue un tono de denuncia único a partir del mal uso de tiempos verbales. Su voz directa, brusca, llana y subalterna se dirige al lector de manera retrospectiva y con guiños picarescos.

Quizá lo más notable de la novela sea la relación que desarrolla Henry/Henrietta, llamado “Cebolla” por el abolicionista John Brown, con el excéntrico líder, quien estaba convencido de que la única opción para terminar con la esclavitud era la lucha armada. Aunque lejos de ser una novela histórica, la representación de John Brown insiste en su postura delirante y en su personalidad extravagante, pero sigue la secuencia temporal por la que Brown es conocido, notablemente los conflictos en Kansas y su final sentencia de muerte en la horca.

El premio fue una sorpresa para todos en los Estados Unidos, especialmente para el autor, quien jamás se imaginó que ganaría, y que por ende ni siquiera había preparado unas palabras de agradecimiento. Y, ahora que ha pasado más de un año, la sorpresa parece incluso mayor, a la luz de los conflictos raciales que asuelan la región del denominado “Midwest”. Hay algo terrible y hasta profético en esta comparación si vemos la empresa de Brown (su trayecto por ciudades y pueblos de Missouri y sus alrededores, donde la segregación y la pobreza alcanzan niveles increíbles para una potencia como los EE.UU), como una promesa de terminar con la esclavitud.

La novela toma como clave metafórica la figura de un pájaro carpintero, ese es el pájaro del buen señor, un ave ya extinta, supuestamente símbolo de buenos augurios. Un pájaro que no vuela en bandadas, sino solo. En un momento, John Brown dice: “Este es un país hermoso”. Observando la pluma del pájaro, comenta: “Y este es un presagio hermoso, un signo de Dios”. Más adelante, dirá: “Tengo una vida corta por vivir, y moriré luchando por esta causa. No habrá paz en esta tierra hasta que la esclavitud termine”.

Naturalmente lo extinto no es solamente el pájaro, sino que la promesa de erradicar la esclavitud, pues incluso en el grupo más cercano hay una sensación de futilidad y locura. Como relata el protagonista: “Mientras observaba, pensé que el viejo era un tonto en dejar el este para luchar en la pradera a favor de los negros. Incluso a los negros de Filadelfia parecía no importarles sus hermanos esclavos..”, o, reflexionando sobre su disfraz femenino para pasar inadvertido, “Ser negro es una mentira, de todos modos. Nadie ve el verdadero tú. Nadie sabe quién eres, en tu interior. Eres juzgado por lo que eres en el exterior, cualquiera sea el color. Mulato, negro, no importa. Eres un negro para el mundo”.

Los conflictos raciales siguen en Missouri. Hace unos días un grupo de gente fue arrestada por protestar frente a una estación de policía en Ferguson, con el propósito de condenar a Darren Wilson. Se trata de una de las tantas manifestaciones que se han desencadenado desde el 9 de Agosto, cuando Michael Brown, afroamericano y desarmado, fuera asesinado por el policía, blanco, Darren Wilson. Los manifestantes protestaban de manera pacífica y se encontraban cantando cuando fueron detenidos. ¿Quizá pensaban que en la mayor democracia del mundo tenían derecho a cantar?

 

The Good Lord Bird

James McBride
Riverhead, 2013

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