Revista Intemperie

El olvido: a 10 años de la muerte de Luis Advis

Por: Eduardo Luna
luis advis

Eduardo Luna reflexiona, a propósito de los 10 años de trayectoria de la compañía Lafamiliateatro, en torno al olvido de uno de los referentes de la “Nueva Canción Chilena” y de paso, se pregunta por el devenir del teatro en Chile

 

El 10 de septiembre del año 2004 falleció Luis Advis, uno de los grandes compositores en la historia de la música chilena. Meses antes de su muerte quienes integramos la compañía Lafamiliateatro, éramos sus únicos estudiantes en la clase de Estética de la escuela de Teatro de la Universidad de Chile. Nuestros demás compañeros, seducidos por el “rumor” de que Pablo Oyarzún dictaba un seminario casi extraterrestre, desertaron de la clase con Luis. Con la confianza e intimidad que nos otorgaba ser sus únicos estudiantes, le pedimos que revisara un texto que estábamos preparando, un preliminar de “La Condena”, nuestra primera obra. Leyó el texto, realizó algunas preguntas muy divertidas y posteriormente nos ofreció participar del proyecto componiendo la música. Tuvimos notables sesiones de referentes acompañándolo en la diálisis, pero hubo un momento inolvidable en el que nos interpretó su propuesta. Con una simpleza extraordinaria nos contaba la historia de cada pieza y luego interpretaba. Fue uno de esos momentos mágicos que seguramente marcaron lo que somos.

Luego de 10 años de su muerte, no hay conmemoraciones para Luis Advis, sin embargo nosotros que cumplimos 10 años de trayectoria, lo recordamos una y mil veces en las clases que impartimos, en nuestra manera tan musical de hacer lo que hacemos, porque “núcleo arcicotético” hay en todo y del “Placer y displacer en el arte” es desde donde emergen nuestras ideas.

La decisión de comenzar este escrito a partir de un personal reconocimiento a Luis Advis, tiene relación con el hecho de que experiencias como éstas, forjan los caminos que emprenden una serie de agrupaciones que conforman el nutrido corpus teatral de nuestro país. Sin embargo, es una constatación que en los planes de fomento del área Teatro del “Consejo Nacional de la Cultura y las Artes” no hay en vista un ítem de apoyo y un interés, que le haga justicia a la trayectoria y a los esfuerzos de múltiples artistas por sostener esa trayectoria.

De esta manera, se nos obliga a pensar el teatro como una responsabilidad individual, cuando quisiéramos una idea más colectiva, que logre expandir sus posiblidades y su diversidad. Por lo mismo al constituirnos como compañía, buscamos generar acuerdos y verdades colectivas particulares, más allá de una moda o de la puesta en escena de un acontecimiento que el gobierno desea conmemorar y para lo que destina recursos cual carnada al pez. Nuestro teatro no sirve de intermediario entre las apologías gubernaentales y los espectadores, sino que son proyecciones creativas de aquello que nos mueve día a día.

Sobrellevar una compañía teatral con este punto de vista y además de manera independiente, nunca es una tarea que podemos dar por afianzada. Una compañía teatral a lo largo de su trayectoria sufre mutaciones, cambios de roles en la orgánica de funcionamiento, llora despedidas, sufre amenazas, se enreda en el concepto de crecimiento, porque no sabe hacia dónde debe apuntar en ese crecimiento. En definitiva no basta con el ánimo de un grupo de artistas dispuestos a colaborar en el posicionamiento de discursos estéticos e ideológicos, sino que implica una militancia diaria y una apertura a la aceptación de constantes transformaciones.

Particularmente Lafamiliateatro surgió hace diez años, con un ímpetu joven, rebelde en cuanto a ciertos modelos de producción escénicos y con unas enormes ganas de transformarnos a nosotros mismos, a través de la fundación de un “algo” que pusiera en valor nuestras voces. De esta manera muy precoces estrenamos una ópera prima, cargada de intuición y de hambre.

Desde ahí en adelante, entre aciertos y fracasos, no sin dificultades, hemos podido reinventar año a año nuestro compromiso con lo que hacemos, invitándonos a nosotros mismos a concurrir con mayor fuerza hacia un teatro donde nada sobra, un teatro donde cada uno de los que lo hacemos, tenemos la certeza de que creamos esas verdades colectivas que tanto deseamos, en tiempos donde cuesta encontrar una.

Por y para lo mismo, alimentamos la reunión, el encontrarnos en un espacio en común. La reunión (de compañía), la reunión que da paso a la gestión, la reunión donde decidimos la ejecución de determinadas acciones de los proyectos, la reunión de evaluación, la reunión que da paso a la transgresión de una moral creativa, la reunión que cuesta partir porque hay tanto que decir o incluso la reunión que cuesta partir porque hay poco que decir.

En torno a reuniones se continuará desarrollando el trabajo de las compañías y por tanto estas mismas reuniones continuarán siendo los espacios de reflexión, desarrollo y maduración de un mensaje que requiere expansión en el espacio. La reunión de un grupo de artistas es sin duda el germen y/o el ácido que le da forma a nuestro teatro.

 

Foto: Luis Advis (detalle), Antonio Larrea, Jorge Montealegre

3 Comentarios

  1. alejandra dice:

    Cómo que no hay conmemoraciones para Luis Advis?. Hoy 30/09 y mañana01/10 en el Teatro Municipal / Filarmónica.
    CONCIERTO 9: ADVIS / BEETHOVEN
    El penúltimo concierto comenzará con selecciones de uno de los puntos más altos de la música nacional: Suite Latinoamericana, de Luis Advis. La celebración de las 9 sinfonías de Beethoven cerrará con una doble dosis del compositor alemán: La Sinfonía n. º 2 y la Sinfonía n. º 4

  2. Eduardo dice:

    Estimada Alejandra, no es mi intención denostar actividades como la del Municipal, sino declaradamente emplazar a instituciones donde Luis desarrolló importantes labores previo a su muerte y que hoy no se hacen presentes al respecto… Por otro lado, el escrito está reflexionando no solo en relación a este punto, hay una mirada más amplia y sobre todo ligada a las artes escénicas…

  3. alejandra dice:

    Eduardo , solo fue un asomo para decir… Acá dosis de Advis!.
    Las instituciones están podridas hace rato y creo que él está por sobre eso.
    Respecto al escrito entiendo que es más amplio y ante frases como … tenemos la certeza de que creamos esas verdades colectivas que tanto deseamos, en tiempos donde cuesta encontrar una… Prefiero guardar un profundo silencio.

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