Revista Intemperie

¿La nueva canción protesta u otra camiseta con la cara del Che?

Por: Camilo Castellanos
Rene Perez Joglar and Eduardo Cabra Martinez of the Calle 13 band arrive at the 12th annual Latin Grammy Awards in Las Vegas

Camilo Castellanos reflexiona sobre el potencial crítico y contracultural de grupos masivos insertos en dinámicas de marketing y en un nuevo “capitalismo revolucionario”

 

Su cabeza rapada, pantalones anchos y camiseta musculosa blanca lo hacen ver igual a cualquier rapero gringo. El sonido vibrante del bajo, oído a lo lejos, podría confundirse con el de alguna canción de Wisin y Yandel o Daddy Yankee que, con el mismo peluqueado, cantan sobre cómo “lamber el trasero”, o hacer “un hickey en el mollero”. Pero en estas canciones hay algo que choca, gaitas que se mezclan con el bajo, ritmos de tango, electro pop, salsa, que aparecen entre el “pum chi pum chi” característico del reggaetón.

René, más conocido como Residente, es la cara visible, el que hace que las minas bailen hasta abajo. Es el que rapea y canta para el grupo. Él, junto a Visitante, quien con su barba y boina parece un intelectual de los 70, son los representantes de Calle 13, grupo que logró darle una nueva mirada a la música de moda latina.

Los que comenzaron con ritmos cercanos al reggaetón como “Atrévete-te-te” ahora hicieron una canción junto a Silvio Rodríguez, uno de los más emblemáticos cantautores de la Nueva Canción latinoamericana. “Ojos color sol” une el reggaetón, quizás uno de los mayores símbolos del capitalismo, con las melodías y poesía de cantantes y guitarristas que habrían donado sus manos por la causa comunista.

“(…) El reggaetón se apropia de la lógica del capitalismo, con su idea de que la acumulación y posterior exhibición –basado en la ostentación– son valores en sí, para desplegarse como un nuevo grupo social”, escribió Roberto Santander, editor de La Periódica Revisión Dominical, para este medio.

En la nota explica cómo esta música surgió de una especie de rebeldía basada en las pandillas de los barrios bajos. Podría relacionarse con otros géneros como el punk, pero toma elementos del rap y el hip hop estadounidense, donde el ideal es ser el que más dinero muestra, con un bling bling tan ostentoso que en la nuca queden marcados los eslabones de la cadena.

Calle 13 viene de Puerto Rico, un concho de cultura gringa en medio del Caribe, donde surgió el reggaetón y donde los jóvenes de barrios más humildes buscan una estética del rap. Pero, de la misma forma en que se escapa del reggaetón y del hip hop con su música, Calle 13 se sale de las letras que solo buscan el perreo.

Santander deja en claro eso: “Calle 13, por ejemplo, tiene una postura crítica no solo ante la sociedad, sino ante el mismo reggaetón como un producto comercial más. Es así como sus letras, más trabajadas, plantean a un sujeto crítico, sublevado y escéptico”. Luego entrega como ejemplo:

 

“Soy clase media baja, desde la placenta,

toda mi vida trabajé para pagar la renta.

Ando sin reloj, no tengo calendario,

no creo en los modales, ni tampoco en diccionarios. (…)

Tampoco me importa un carajo si este disco vende,

si yo quisiera vender algo montaba una tienda.

Prefiero regalarte música, aunque tú no la entiendas,

yo digo 50 malas palabras por segundo,

porque la verdad es que me gustaría cambiar este puto mundo.”

 

***

“Crecí con la música de la Nueva Trova, Silvio, Pablo, por mis padres. Quizá eso ha influido a la hora de escribir. Un día llevé a Compay Segundo a la clase de dibujo en Georgia y ése fue el día que más lindo dibujé. Y fue difícil porque la muchacha era gordita, la figura tenía muchas cosas. Y no te miento, dibujé tan bien que a la maestra, que era de Londres, le encantó”, confesó René a Osmel Francis, periodista de Cubanos en la Red (Dato recogido en un reportaje de la Revista Gatopardo).

El padre de René es un abogado que apoyó las luchas revolucionarias de la izquierda latinoamericana, mientras que su madre es actriz. Estudió en la Escuela de Artes Plásticas en San Juan. Ahí realizó un bachillerato en arte. Luego se fue a Estados Unidos donde estudió una Maestría en Bellas Artes en Savannah College of Art and Design, de Georgia.

Calle 13 ha simpatizado con diversas causas sociales. En los premios MTV Latinoamérica de 2009 utilizó diferentes camisetas con lemas que incluían fuertes críticas a mandatarios suramericanos. “Chávez nominado Mejor Artista Pop”, “México nunca olvida el 2 de octubre de 1968”, “Viva Puerto Rico Libre”, “Micheletti rima con Pinochetti”, “Uribe para militar bases”.

Esta última generó una reacción del Gobierno colombiano quienes se comunicaron con la organización del cantante. René salió del paso diciendo que a lo que se refería era que estaba en contra de la creación de bases militares en Colombia y no a la polémica de que Álvaro Uribe, presidente en esa época, tuviera relación con los grupos paramilitares de su país.

El discurso de René apuntó hacia todas partes. Desde críticas a la izquierda latinoamericana como Chávez y Kirchner, hasta acusaciones a la derecha como Uribe. El show comenzó con un video de una limosina donde René se dirige al evento y rompe un papel en el que supuestamente estaba escrito lo que no podía decir. Una representación que buscaba al público adolescente de MTV, que felices irían en contra del sistema desde su limosina, como lo habría hecho una estrella de rock de los 70.

En 2011 René, con unos pantalones amarillos fosforescentes y sin polera, interrumpió su concierto en Chile. Al escenario subieron cuatro dirigentes estudiantiles, donde resaltaban unos todavía idealistas y sin sueldo de más de ocho millones, Camila Vallejo y Giorgio Jackson.

“Sabemos su compromiso con la educación pública, la lucha que tienen con los estudiantes de la Universidad de Puerto Rico… ¡un saludo que se escuche hasta Puerto Rico!”, dijo Jackson con las facilidades de un animador de discoteca y terminó su intervención con un C-H-I.

Un espectáculo que le sirvió a estos jóvenes para alcanzar el estrellato político y a René para vender algunos discos entre encapuchados y jóvenes revolucionarios, probablemente cansados de repetir la música de cantautores en su iPod.

Causa mapuche, no a Hidroaysén, al parecer no se le quedo por fuera ningún movimiento que estuviera realizando marchas o causando controversia en el país.

***

René usa pantalones Adidas y simpatiza con la izquierda latinoamericana. El mismo Fidel Castro, la momia viviente del comunismo, ha salido en fotos con un polerón Adidas. (Tal vez la marca auspicie a los comunistas).

Si uno camina por la Habana, entre edificios antiguos y bares que visitó Hemingway, se puede ver una multitud de turistas, acamaronados por el sol, recorrer las calles. Camisetas del Che, chapitas del Che, billetes del Che; tiendas oficiales y comerciantes que buscan sobrevivir y hablan con susurros, ofrecen toda una gama de marketing revolucionario.

 

“Quiero un disparo

y vestirme de humano

en esta suerte y acompañarme con un hueso de flor.

Quiero la vida; si no, la muerte,

serenateando bajo el arco del sol”

 

Dijo Silvio Rodríguez en una de sus canciones. Pero en un mundo donde el único motor es el capitalismo, la contracultura vende.

Calle 13 responde a este argumento con una letra que no se escapa del marketing. “Calma Pueblo” una canción creada contra las críticas y que, al ser una versión junto al grupo de rock experimental The Marx Volta, entregan una interesante mezcla de hip hop con sonidos progresivos.

 

“Es el momento de la música independiente

Mi disquera no es Sony, mi disquera es la gente (…)

Le tiro duro a los gringos

y me auspicia Coca Cola.

De la canasta de frutas

soy la única podrida.

Adidas no me usa,

yo estoy usando Adidas.

Mientras bregue diferente,

por la salida entro.

Me infiltro en el sistema

y exploto desde adentro”

 

Coca Cola, Sony y Adidas probablemente pagaron por el Maserati que compró René cuando comenzó su fama. Maserati que en la grabación del video de la canción “Adentro” (2014), de su último CD, destruyó con un bate que le regaló el jugador famoso de béisbol Willie Mays. “Tiene que ver con los ostentosos que existen en el mundo, yo formé parte de eso y por eso estoy haciendo esto, porque me pongo a mí mismo de ejemplo”, dijo René a Rapetón Noticias el día de la grabación. Es como ir en contra de la ostentosidad quemando un billete de 100 dólares.

¿Será que el gobierno de Cuba le habrá entregado un Maserati a Silvio Rodríguez por trabajar para la revolución?

“Yo sé que hay gente que me dijo que podría venderlo y donar el dinero pero nosotros hacemos eso todo el tiempo… Este mensaje no tiene precio”, agregó el cantante.

 

“Antes de entender las desigualdades

de las personas,

me compre un Maserati usado

que ahora no funciona

Tengo jodido el crédito

no me venden ni un café,

por eso pa pagar otra mensualidad

prefiero andar a pie”

 

Con su cabeza rapada, pantalones anchos y camiseta musculosa, no se describe como una persona de izquierda. A pesar de apoyar ciertas causas, en una entrevista recogida por la Revista Gatopardo deja claro que no va a favor de ningún presidente latinoamericano y hace críticas al poder cubano. Tal vez el uso del micrófono ahora solo sirva para expandir ciertos ideales, como que “ya nadie sabe ser feliz a costa del despojo”, como dice su canción con Silvio Rodriguez.

Un video clip con Julián Assange, otro que termina con datos sobre la muerte de delfines en el mundo, uno que busca proteger los niños de la calle… La canción junto a Silvio Rodríguez, que a pesar de ser una interesante mezcla de ritmos urbanos y de la Nueva Trova cubana, puede ser solo una camiseta más con la cara del Che buscando atraer al público joven que, entre pitos de marihuana, se dejan llevar por el capitalismo revolucionario.

 

Foto: Steve Marcus/Reuters

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