Revista Intemperie

Los millonarios: restableciendo antagonismos

Por: Patricia Artés Ibáñez
los millonarios

“Si el consenso es una contracción, el disenso será una expansión”. Patricia Artés sobre la obra de la compañía La María, que representa el conflicto mapuche poniendo en evidencia los dispositivos de la política democrática de los consensos

 

Los millonarios, obra escrita y dirigida por Alexis Moreno, es el reciente estreno de la compañía de teatro La María cuando cumple quince años de trayectoria.

En casi dos horas somos testigos de un desbordante, lúcido y sensible dispositivo escénico que nos permite instalarnos en la profunda herida del conflicto entre el Estado chileno y el pueblo Mapuche.

La acción de la obra ocurre en un estudio de abogados que decide defender a un comunero Mapuche acusado de cometer un horrible crimen contra alguna familia de empresarios en la región de la Araucanía.

La relación con el hecho ocurrido con la familia Luchsinger-Mackay y con el proceso judicial en contra del Machi Celestino Córdova es evidente. Una contundente dramaturgia (que superpone lenguaje leguleyo, filosófico, político, entre otros) mediante diez episodios, entrecruza antecedentes históricos, políticos y archivos de prensa sobre el conflicto Mapuche, con una anécdota ficcionada que es capaz de interpelar al simulacro impuesto de la unidad de un Chile que niega sus violentas contradicciones antagónicas.

La patria, la unidad, el consenso es el territorio que desmantela Los millonarios. Es aquí donde radica su potencia política, y no en el bizantino argumento: “es interesante porque no toma partido ni por el Estado ni por el indigenismo” o, “lo contundente es que muestra uno modo de ser de los chilenos que ocultamos: somos racistas, clasistas, etc”. Estos argumentos (anacrónico el primero y simplista el segundo) no harían más que cerrar la obra en una generalidad universal y esencialista. Por el contrario, Los millonarios rompe estas categorías con la apertura que provoca el disenso haciendo emerger la constitución antagónica que tiene Chile desde sus inicios como República, restableciendo lo antagónico para desarmar el supuesto totalizante y paralizante de la unidad por encima de cualquier contradicción.

La política del consenso hace al menos ocho años que viene siendo fisurada (sin duda los movimientos sociales han sido los encargados) por la potencia del disenso. Estos nuevos agenciamientos empujan a las prácticas subjetivas (en este caso a las teatralidades) a producir nuevos territorios de ficción que den cuenta del tiempo en que están inmersas. Es en este terreno donde se sitúa la obra.

Los millonarios, habla desde los dueños de Chile: «Los dueños de Chile somos nosotros, los dueños del capital y del suelo; lo demás es masa influenciable y vendible. Ella no pesa ni como opinión ni como prestigio.» Eduardo Matte. Esta cita que aparece en el montaje es una síntesis del mundo propuesto por la obra. Este tono de prepotencia y desprecio del poder intocable y sin límites es radicalizado en el texto, las actuaciones y la puesta en escena de manera grotesca, provocando que quienes odian a los millonarios potencien su impotencia, y que los millonarios, imagino, al menos experimenten una inquietante incomodidad.

Los abogados de la obra articulan los argumentos necesarios para resolver el caso a favor del Mapuche que está siendo acusado a pesar del rechazo (y asco) que manifiestan a la demanda histórica de este pueblo y su gente. Esta situación sobrepasa la mera constatación que los abogados defienden inclusive causas con las que no comulgan política o moralmente, para dar cuenta del manejo político y judicial de esta problemática, de la dirección y cooptación de las luchas de la disidencia por parte de la elite política en beneficio de los millonarios, generado, entre otras cosas, por el aparato jurídico que lo sostiene.

Este juego de representaciones políticas en Los millonarios pareciera enredarnos en un círculo pesimista que perpetúa el despojo y las injusticias vividas por muchos en beneficio de la acumulación de la riqueza de unos pocos, pero lo interesante está en que a pesar de este círculo de pesimismos la obra logra generar un excedente a propósito de restitución del conflicto antagónico.

Una contundente y sólida puesta en escena cuyo mecanismo de representación teatral es, además, un dispositivo de la representación de la política democrática de los consensos.

Si el consenso es una contracción, el disenso será una expansión. Si el consenso produce la certeza, el disenso la duda. Si en el consenso el ganador es la idea dominante, en el disenso todos podemos ser ganadores. Si el consenso evita el conflicto: la lucha de clases, los antagonismos, el disenso los expone y problematiza, y es justamente esta perspectiva crítica y disensual la que expande Los millonarios de la compañía de teatro La María.

 

Los millonarios

Teatro La María
Dramaturgia y dirección: Alexis Moreno
Elenco: Rodrigo Soto, Alexandra von Hummel, Manuel Peña, Elvis Fuentes, Daniela, Fernández, María Eugenia Valenzuela
Diseño escenografía: Rodrigo Ruiz
Diseño iluminación: Ricardo Romero
Diseño piezas gráficas: Alonso Reyes
Diseño gráfico: Gerardo Rivera

Miércoles a sábado 20:30 hrs, hasta el 23 de agosto
Teatro Universidad Católica
Jorge Washington 26. Plaza Ñuñoa.

Un comentario

  1. miguel ángel rendón escobar dice:

    …valiente puesta en escena para re-presentarnos 1 conflicto que, a pesar de su antiguedad, está más vigente que nunca…

    ..esperamo ser espectadores en esta muestra teatral de una compañía que, enhorabuena, ya celebra 15 años, hito que no muchas compañías alcanzan a celebrar…

    …mariciweu….!!!!

    miguel ángel rendón escobar
    sociólogo
    papá de luciano

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