Revista Intemperie

¿Cómo incrementar el consumo de cine local?

Por: Felipe Valdivia
Avant Premiere de Alvin y las Ardillas 3

Felipe Valdivia desmenuza el último informe de la Cámara de Exhibidores de Multisalas, sobre la asistencia al cine en nuestro país

 

El último informe de la Cámara de Exhibidores de Multisalas (CAEM) reveló un importante incremento en la asistencia al cine en nuestro país, registrando cuatro veces más que lo que ocurría en 1995 y más del doble de lo anotado en 2006. La cifra es complicada de entender, pero llevándola a los números resulta lo siguiente: si hace ocho años atrás se cortaron 10 millones 524 mil boletos, en 2013 la asistencia global fue de 21 millones 200 mil espectadores, un histórico récord desde que las multisalas desplazaron a las grandes salas individuales como el cine Las Lilas, Las Condes, El Golf, entre otros.

Los resultados, en todo caso, no consideran los montajes que se están exhibiendo en las pantallas alternativas de cine-arte, cuya asistencia muestra una curva irregular, dado el sombrío panorama que experimentan anualmente.

El estudio, sin embargo, da a conocer una cifra que a mi juicio es preocupante: 85,5% del público que asiste al cine prefiere ver cintas de Estados Unidos producidos por la megaindustria de Hollywood, mientras que sólo un 8,4%, muestra su preferencia por cintas locales. Si bien esta cifra es muy inferior a la de quienes se inclinan por el cine norteamericano, no es despreciable en tanto, en números, se traduce en un millón 700 mil chilenos compraron boletos para ver cine chileno con una recaudación por sobre los seis mil millones de pesos.

Pero considerando que los estrenos chilenos acumulan el 14,6% de las cintas, versus 64% de Hollywood, ¿qué ocurre que este público no es mayor? Ocurre que nadie en el mundo puede competir contra la megaindustria hollywoodense, menos íbamos a ser capaces den Chile. El aparataje de marketing, de comunicaciones mundiales sumado a los miles de millones de dólares en publicidad no pueden ser comparados con nuestro ínfimo mercado local de cine. Tomando esto en cuenta, quizás las cifras del cine local no son tan bajas.

Lo que sí es preocupante y válido de debatir es cómo incrementar este casi 10% de preferencias por el cine local. Desde mi punto de vista, una buena solución sería establecer mecanismos que fueran externamente desde los fondos concursables de fomento, de manera de asegurar muchos más circuitos y de buena calidad para exhibir las cintas chilenas. Porque finalmente los fondos concursables tienden a amarrar a los creadores de cintas locales. Y cuando me refiero a incrementar los espacios, también estoy incluyendo a las regiones, que me da la sensación que han ido quedando fuera del debate de estas preferencias manifestadas por el público. Tampoco podemos dejar de mencionar la excelente idea de crear un canal abierto dedicado 100% a la cultura, un tema que ya hemos abordado en algunos reportajes en Intemperie y que el propio Arturo Navarro, en un reportaje que publicamos hace poco, también propuso. Es que una estación televisiva con dedicación exclusiva al área cultural, permitiría ofrecer cine a todo el país con exhibición de películas locales en horarios determinados, algo así como Best-Seller de TVN (que inexplicablemente ha reducido de forma notoria el estreno de películas chilenas durante los últimos años), o Cine 13 de Canal 13 o Cine familiar de Mega, pero de películas exclusivamente chilenas. Porque no podemos negar que fue una absoluta vergüenza que el documental El diario de Agustín fuera estrenado en señal abierta a las 1 de la madrugada de un domingo, precisamente en el canal público.

Y como tercera medida para lograr incrementar las preferencias por el cine local, sería interesante retomar la iniciativa que en 2011 se llevó a la práctica y que consistía en una sala dedicada al cine chileno impulsada por el desaparecido BF Cine Huérfanos, un hermoso proyecto que lamentablemente terminó, dado los números negativos números. En todo caso, sólo esa sala dedicada al cine chileno pudo recaudar más de 30 mil boletos, casi lo mismo que la suma total de las salas de cine independiente.

Tomando en cuenta lo anterior, bien valdría la pena reconsiderar la creación de más multisalas de cine chileno, lo que permitiría ampliar el mercado y la diversidad considerando también la creación de salas dedicadas a la exhibición de cine latinoamericano. Experiencias hay para replicar, como el caso de Corea del Sur, Francia y México, naciones que a través de políticas públicas pudieron atraer más público para consumir creaciones nacionales. Sólo en el caso de México sus boleterías contaron 257 millones de espectadores en 2013; 30 de ellos para el cine local.

Esto puede ser posible, aunque para implementar todas estas medidas se necesita más apoyo estatal, buena difusión y un porcentaje considerable de inversión para la promoción del cine local. Porque si se imita el impacto que genera el marketing hollywoodense, en Chile podría incidir en que el público asista a ver las películas nacionales y latinoamericanas. El ciudadano Kramer tuvo más de 700 mil visitas, gracias a una poderosa y efectiva campaña comunicacional y bueno, porque también pareciera que nos estamos acostumbrándonos a consumir “cosas light”. Pero eso es tema aparte.

 

Foto: Juan Carlos Recabal Diaz / La Cuarta

Deje su mensaje

Debes estarsuscrito para enviar un comentario.