Revista Intemperie

María Kodama contra Internet

Por: Felipe Valdivia

maria kodama

Durante los últimos días de abril, la viuda de Jorge Luis Borges, María Kodama, heredera universal de los derechos de su obra, inició una ofensiva en contra de algunos portales de Internet denunciando a los sitios Taringa y Planeta Sedna, y a las redes sociales Twitter y Facebook, porque –según ella– difunden sin permiso y de forma constante la obra del autor.

Si bien es cierto que la noticia se conoció sólo en estas últimas semanas, la denuncia y la investigación consecuente se venía desarrollando desde 2010, por lo que la disputa entre Kodama y los megapoderosos de la Web, datan de ese entonces, cuando el abogado de la viuda, Fernando Soto, intentó “hablar” con los encargados de estos sitios. Como no recibieron ninguna respuesta, se pusieron en contacto con Yahoo para obtener información sobre los administradores de dichos sitios, y la contestación fue tajante y demoledora: “los datos son privados”.

Google, a su vez, replicó que el asunto era un tema de Google Inc., ubicado en Estados Unidos. Por lo que encontrar soluciones extrajudiciales al caso ha sido para la platinada viuda de Borges bastante infructuoso, así como su lucha contra la potencia virtual de los buscadores de internet.

Es evidente que si colocamos el nombre de Jorge Luis Borges en el buscador, los resultados son innúmeros. La queja de Kodama puede ser justa si se considera que se trata de obra aún afecta a derechos de autor, pero parece un causa perdida si se considera que el material que está disponible para los cibernautas es prácticamente infinito; cada día se suben nuevos trabajos en torno a su obra y su vida y, por cierto, entre esos, se encuentran transcripciones completas de sus cuentos, poemas, ensayos y artículos. En este sentido, la predilección por el relato breve del maestro argentino, no colabora con las aprehensiones de su puntillosa heredera.

Los derechos de autor se entienden como un conjunto de normas jurídicas y principios que regulan los derechos morales y patrimoniales que la ley concede a los autores. Éstos están reconocidos como uno de los derechos humanos fundamentales en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Estos derechos se pierden, o pasan a dominio público, cuando los derechos patrimoniales expiran transcurridos 50 años (mínimos, la cifra varía) desde la muerte del autor. Es decir, las obras de Borges no pasarán a dominio público antes del 2036.

La posibilidad de mantener control estricto de derechos de autor parece mínima con Internet, especialmente de textos o relatos breves. Como el respeto irrestricto de dichos derechos favorece los intereses económicos de una sola persona (María Kodama) su lucha parece un bote a la deriva en alta mar, en el infinito océano de Internet, en el que quizás naufragará ella misma antes de lograr que la obra de Borges deje de compartirse.


Foto:

Un comentario

  1. daniela dice:

    q naufraguee no más!

Deje su mensaje

Debes estarsuscrito para enviar un comentario.