Revista Intemperie

¿Se merece Woody Allen el Premio a la trayectoria recibido en los Golden Globes?

Por: Intemperie
woody allen

 

El domingo pasado Woody Allen recibió durante la ceremonia de entrega de los Golden Globes, un premio a la trayectoria por su “sobresaliente contribución al mundo del entretenimiento.” El paradigmático realizador no compareció en la ceremonia, pero el premio fue recibido en su representación por Diane Keaton.

Woody Allen, de 78 años, ciertamente tiene méritos como cineasta, habiendo dirigido alrededor de 70 películas, varias de ellas consideradas por muchos obras maestras, tales como Annie Hall, Hannah y sus hermanas, Match Point, entre otras.

Más allá del juicio sobre la obra de Allen, es indudable que el director neoyorkino ha patentado a través de su cine un estilo propio, y se ha constituido en una de las figuras ineludibles del cine mundial. Desde este punto de vista, es obvio que Allen tiene méritos de sobra para agregar este premio, a la ya abultada lista de galardones recibidos.

No obstante, el reconocimiento ha suscitado debate en el mundo del espectáculo y amplio rechazo en su ex familia, la actriz Mia Farrow y el hijo de ambos, Ronan Farrow, que acusan a Allen de haber abusado o acosado sexualmente de la hija adoptiva de Mia, Dylan, cuando ésta tenía sólo siete años.

Dicha acusación contra el director, salió a la luz sólo después de que se descubriera el affaire que éste tenía con otra hija adoptiva de Mia, Soon-Yi Previn, adoptada a la edad aproximada de 7 años. La infidelidad de Allen con la hija adoptiva de su esposa, fue descubierta de forma particularmente indecorosa, al encontrar ésta fotos de Soon-Yi desnuda, y de carácter pornográfico.

El affaire de Allen quebró por siempre la familia que el director formaba con su musa y actriz, y sus muchos hijos adoptivos (también biológicos), que en la actualidad alcanzan 14.

Recientemente, en una larga entrevista con Vanity FairMia Farrow da detalles de la ruptura, y dice que Ronan Farrow (el hijo biológico de ella con Allen), bien podría ser hijo de Frank Sinatra, con quien “nunca terminó realmente”.

El reportaje de Vanity Fair revela que el trauma familiar, después de la infidelidad de Allen con su hija adoptiva, sigue vivo y lacerante, y describe alguna de las honduras que ha alcanzado durante estos años. Ronan Farrow, por su parte, lo dejó muy claro durante la ceremonia de los Golden Globes, donde twitteó:

“Me perdí el tributo a Woody Allen. ¿Pusieron la parte cuando una mujer confirmó públicamente que él la había acosado cuando tenía 7 años, antes o después de Annie Hall?”.

Woody Allen, por su parte, siempre ha negado tajantemente cualquier episodio de acoso sexual con Dylan, la hija de Mía Farrow. En una entrevista con la revista Time, consultado por su relación con Soon-Yi, respondió: “El corazón quiere lo que quiere”.

El padre adoptivo de Soon-Yi (segundo esposo de Mia Farrow) habría dicho acerca de su hija: “Ella no existe para mí”.

El reportaje y entrevista con Mia Farrow por Vanity Fair ha reabierto la polémica, al tiempo que la última película de Woody Allen (Blue Jasmine), pone en escena una mujer adoptada, casada con un millonario, que ve completamente trastocada su vida y su situación económica luego de su separación.

La entrega del premio de los Golden Globes plantea el debate por los límites entre la vida pública y la vida privada. ¿Merece un realizador, por muy genial y talentoso que sea, un reconocimiento público de esta magnitud, si su vida contiene eventos que para muchos resultan altamente cuestionables desde un punto de vista moral? Por otro lado, ¿es justo negar elogios profesionales o artísticos merecidos, por incidentes pertenecientes a la vida privada, como es el affaire extra marital de Allen, y su posterior matrimonio con la hija adoptiva de su esposa?

Una pregunta que, en el mundo moderno, con la explosión de las comunicaciones y las nuevas tecnologías, parece cada vez más relevante.

 

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3 Comentarios

  1. La obra de un creador no tiene necesariamente que ver con su persona. El premio es por la trayectoria fílmica de Allen, no por su vida como padre o marido. Es un error común asimilar la vida de un artista con su obra,pero ésta muchas veces supera con creces sus miserias como ser humano. Si se sigue esta línea de confundir la obra con la persona, ningún artista podría siquiera trabajar, si llevamos esto al extremo. Casos hay muchos: James Joyce, alcohólico; Picasso ególatra, narcisista, mujeriego compulsivo y un padre horroroso; Hitchcock libdinoso, dominad por su mujer y abusando de sus actores. En fin, la lista podría ser interminable. En resumen, Allen podrá ser un asco como persona, pero su obra es lo que finalmente quedará para ser apreciada como lo que es, y su vida es otro cuento, mucho menos interesante que sus películas.

  2. Hernán dice:

    A propósito de los abusos, esta es una carta abierta de Dylan Farrow sobre los abusos realizados por Allen cuando ella era pequeña: http://mobile.nytimes.com/blogs/kristof/2014/02/01/an-open-letter-from-dylan-farrow/

  3. Javier Campos dice:

    De acuerdo . La obra de un autor es lo que finalmente quedara y lo demás ni interesa. Es cierto, ejemplos hay muchísimos de artistas en que su vida personal no era para nada merecedora de un apostolado . Cuando veo o re veo el finen de Allen ni me interesa su vida privada. Un artista en todo caso no es una persona lista para participar en las Olimpiadas :-).

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