Revista Intemperie

Acassuso: a ver si ahora te vas a reír

Por: Federico Zurita Hecht
barrio alto acassuso

Federico Zurita fue a ver un montaje que desconcierta y retrata entre sus lineas, la incongruencia del sistema social actual

 

Con tan solo tres montajes realizados en Chile a partir de textos dramáticos suyos, dos de ellos basados en la obra Acassuso y el otro a partir del drama Un momento argentino, hoy el dramaturgo bonaerense Rafael Spregelburd nos presenta una sórdida y desconcertante denuncia de nuestra época. Así se manifiesta, por ejemplo, la huella de Spregelburd en Barrio Alto (Acassuso), obra que, bajo la dirección de Omar Morán Reyes, se está presentando por estos días en el Teatro del Puente.

Spregelburd desarrolla su trabajo como heredero de la tradición del Neogrotesco desplegada en la Argentina de la década del 60 por Griselda Gambaro, Eduardo Pavlovsky (de quien actualmente se presenta en Santiago una versión de su obra El señor Galíndez en la Sala Antonio Varas) y Roberto Cossa (generación que a su vez es heredera del primer grotesco de 1930 encabezado por Armando Discepolo). Propio de este tipo de teatro es el ocultamiento de la referencialidad a través de acontecimientos desconcertantes, para finalmente, a partir de sutiles semejanzas (que restablecen la referencialidad) dejar en evidencia la incongruencia del sistema social al que se alude. Así, el Neogrotesco se emparente con el Teatro del absurdo. Morán Reyes, en tanto, muy atento a los códigos de esta tradición, logra dar vida a una obra que desconcierta y, por la misma razón, atrae al espectador. La hilaridad que produce esa atracción en el espectador rápidamente se da vuelta y se presenta, luego, como un empujón; no porque termine alejándonos de algún tipo de aprobación de la obra, sino porque nos permite visualizar un referente escabroso: el Chile en el que nos tocó vivir.

En una escuela pública, un grupo de profesoras se fascina por el robo ocurrido en un barrio acomodado y llevado a cabo por un grupo de delincuentes que parecen ser artistas del delito. Poco a poco, la escuela, con la variedad de sujetos transitando por la sala de profesores, se convierte en una metonimia de la comunidad nacional con su propia estructura de poder y su necesaria circulación de ideologías. Las profesoras, la directora, la subdirectora, la secretaria a cargo de la caja chica y la vendedora de ropa se constituyen en tipificaciones de los diversos grupos que compondrían nuestra sociedad, y la forma en que estos tipos se relacionan constituiría una representación de las relaciones de poder que estructuran a esta comunidad. La misma obra lo explica a propósito de la representación del falo. La profesora de educación física le explica a otra profesora de que un falo no puede representar a un falo, pues deben ser otros objetos semejantes al falo los que, como símbolos, lo representen en su ausencia. El falo ya es un falo y por tanto no puede representarlo. Así es como esta sórdida comunidad escolar, en su semejanza con la comunidad nacional, constituye una representación de nuestra nación. Entonces, cuando el espectador descubre este vínculo referencial, la risa da paso a la reflexión en torno al rol del que nos hacemos cargo en el mundo representado por la obra. Por ahí puede aflorar hasta la culpa.

Transita por el mundo creado por Barrio Alto (Acassuso) la decadencia de nuestro sistema educacional, la brutalidad de la jerarquización social, el oportunismo en el acceso a la estructura de poder, las alianzas por conveniencia, las transacciones engañosas y las múltiples interpretaciones ofrecidas por los responsables de la formulación de discursos en relación con los hechos, interpretaciones que se presentarían con la forma de ocultamiento de las contradicciones de la realidad social. La metonimia, tal como ocurre en el mundo referido por ésta, concluye con todos los tipos arrodillados obedeciendo las órdenes de quien en algún momento se presenta como el más fuerte. Y cuando eso ocurre, los espectadores reímos. No podemos parar de reír. La risa es, entonces, la antesala del fin de la representación y la salida a la calle, al mundo referido, un mundo que nos dice “a ver si ahora te vas a reír”.

 

Barrio Alto (Acassuso)

Dramaturgia: Rafael Spregelburd
Dirección: Omar Morán Reyes
Asistente de dirección: Pasquinel Martínez
Elenco: Coca Guazzini, Mónica Ríos, Ximena Rivas, Taira Court, Bárbara Vera, Carla Casali, Cecilia Herrera, Nathalia Aragonese y Camilo Carmona
Diseño integral: Los Contadores Auditores
Producción: Evelyn Ortiz
Prensa: Marcela Piña
Fecha: del 8 de noviembre al 15 de diciembre de 2013
Horario: viernes y sábado 21 hrs. Domingo 20 hrs.
Lugar: Teatro del Puente. Parque Forestal S/N

Foto: Los Contadores Auditores

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