Revista Intemperie

El movimiento homosexual ha pasado a formar parte del sistema económico: una entrevista a Josécarlo Henríquez

Por: Jaime Pérez Vera
josecarlo henriquez

En entrevista con Jaime Pérez, Josécarlo Henríquez aborda los modelo hegemónicos de la homosexualidad y la prostitución imperantes en la actualidad, y señala que el movimiento gay se ha transformado en una mascota del poder.

 

Josécarlo Henriquez se ha transformado en una de las voces más conocidas de la disidencia sexual en Chile, tras su participación en un programa de televisión y en entrevistas a medios de prensa escrita, se dio a conocer más allá del ejercicio de la prostitución al mostrar una postura crítica al sistema social imperante. A través de dichas apariciones públicas pudimos acceder a sus inquietudes intelectuales y su interés por la escritura: de estos temas hablamos con Josécarlo, quisimos ahondar más profundamente en las experiencias que narra, en el examen que realiza sobre su tiempo y su contexto y sobre lo que significa el ejercicio escritural como práctica comunicativa y también política. En esta entrevista le preguntamos de los temas que emergen tanto de la lectura y visualización de sus entrevistas como de aquellos escritos suyos que se pueden encontrar en la web –presentamos fragmentos de esos textos para que sean conocidos- y quisimos también ahondar en su proyecto literario, en sus influencias de estilo y en la postura política crítica como parte fundamental de su literatura. Este joven escritor está ad portas de su primera publicación importante, también nos cuenta de ello y del proceso que ha implicado su escritura.

“Como ven ser un nazi gay no es solo cuestión de buen vestir o de usar caros perfumes, sino que es también un compromiso con la justicia social y la igualdad de derechos. No basta con aparecer en la televisión. Hay que saber dar un mensaje para que todos se sientan parte de esta lucha, para que todos sientan que pueden llegar a ser como nuestro ídolo CASTELL y transformarse finalmente en un completo nazi gay”. El Nazi Gay

¿Qué opinas del tratamiento en televisión –y en los medios de comunicación en general- en torno a temas como la homosexualidad y la prostitución? ¿Qué rol crees que cumplen los estereotipos?

En la televisión chilena la homosexualidad y la prostitución son representadas de forma muy conservadora y despolitizada. Los medios de comunicación hegemónicos no están interesados en generar discursos contraculturales ni mucho menos abrir espacio a otras representaciones menos conservadoras. Cuando irrumpe algún sujeto homosexual y/o prostituto que no corresponda a esa idea hegemónica, esta industria comunicacional (o industria cultural) lo edita para finalmente difundirlo como un mero freak en medio de la sana normalidad emitida. Que en la televisión, por ejemplo, surjan todos estos rostros homosexuales higiénicos, de clase media alta, cristianos y de derecha demuestra qué realidad le interesa al poder legitimar por sobre otras. La prostitución es abordada desde la victimización, la urgencia y el sacrificio, solamente una prostitución femenina, dramáticamente delictual y supuestamente a la deriva. Creo que si son capaces de incluir en su línea editorial temas tan complejos como estos, saben manipularlos de tal forma para no transgredir las normas y a la vez ganar grandes sumas de dinero, llenarse de altas dosis de rating.

¿Crees que tu posicionamiento frente a un cierto grupo de homosexuales en Chile te configura como un personaje perteneciente a una contra cultura gay o una cultura gay no oficial?

Para ellos yo represento “el lado oscuro de la homosexualidad” y, sin embargo, no me interesa ser representante de ninguna comunidad. Creo que el activismo debe ser bastante colectivo, transdisciplinario, desidentitario, que se preocupe de cuestionarlo todo más que sentirse cómodo con lo que conoce. La idea gay, ese pensamiento normalizante e higiénico –bastante mediocre-, es un triunfo del capitalismo contemporáneo, donde el individualismo neoliberal se vuelve un estilo de vida y los movimientos sociales entran en una lógica privativa. El movimiento homosexual –o la cultura gay- ha pasado a formar parte importante de este sistema económico, mantienen discursos bastante conservadores, poco críticos y heterosexuales. Yo me posiciono desde un feminismo disidente sexual. No creo que haya una contracultura gay, ya que lo gay ha pasado a ser bastante oficialista. Por lo demás, yo no me emancipo como homosexual, sino como puto (post)feminista.

¿Cuál es el diagnóstico que realizas sobre la comunidad gay en Chile y el movimiento homosexual? Y sobre ello ¿cómo ves la relación de este movimiento con los centros de poder ya sea político o económico?

No me parece que podamos hablar de comunidad gay o de movimiento homosexual en Chile. No hay mucho de comunidad y el movimiento es más un tiritón débil, sin embargo, esa supuesta comunidad-movimiento homosexual no está interesada en generar antagonismos, posicionamientos políticos. Me parece que están preocupados de casarse muy pronto, acceder a las mismas deudas de la familia heterosexual para tener una linda casa, bellos muebles y equipos tecnológicos de última generación. Este supuesto movimiento homosexual se ha convertido en la cartita bajo la manga de todo candidato presidencial. Los dirigentes de este supuesto movimiento homosexual sólo están interesados en negociar cómodamente con el poder para ser cuanto antes completamente incluidos en las maravillas del sistema neoliberal que nos gobierna. Lo gay es la nueva mascota del poder.

 

escribiendo porque según tú, josecarlitos
las letras te pueden salvar de tanta caca
y ya estás tan acumulado de viejas ideas inútiles
que te pesan los sesos
y no sabes cómo
ser escuchado por los otros
esos otros que en vez de aplaudirte
dicen que estas cagado de la cabeza
creyendo que dios se fue por el guater
creyendo que algún día vas a ser feliz
como si fueras el hijo más esperado
como si fueras valiente
y gritaras todo lo que te gusta por orgullo
cuando en realidad lo haces
porque así quizás sepan que existes

Papitos amorosos

 

¿Cuáles son las principales motivaciones que te llevaron hacia el ejercicio escritural? Y en relación a eso ¿quiénes son tus referentes y/o inspiradores en cuanto a escritores u otro tipo de personajes?

Cuando me encontré con problemas graves de mi memoria a temprana edad y a la vez quería recordar para siempre ciertos hechos, surgió la escritura como método de rescate de esa información que siempre está en riesgo de ser olvidada. Escribí los 8 cuadernos de diarios de vida y comencé a ficcionar con episodios que si bien recordaba, eran a medias y muy difusos. La ficción escrita me ha salvado de una constante amenaza neuronal y he podido crearme realidades tan convincentes y fantásticas a la vez. Cuando uno le tiene miedo al olvido y más encima cuesta recordar, la escritura –la autobiografía- y sus ficciones son el método propicio para hacer de esta vida un poco más vivible. Nadie escribe huacho, somos un hibrido camaleónico de referentes y para mí Pedro Lemebel en un principio fue quien más se me notaba con el trazo. Pamela Jiles para mí es un gran referente comunicacional. Ya más actualmente, me he ido llenando de otros referentes no tan locales, pero sí muy útiles: Itziar Ziga, Annie Spienkle, Beatriz Preciado, Foucault, Butler. La CUDS (Colectivo Universitario por la Disidencia Sexual), donde soy activista, me ha nutrido mucho también para mi creación literaria-teórica. Soy un multi-huacho, escribiendo desde esta orgía literaria-teórica que me impulsa a reflexionar constantemente sobre mi biografía.

En una entrevista a The Clinic, dijiste: “Soy EL puto que se está atreviendo a publicar, reflexionar y politizar una práctica muy antigua y despolitizada”. Lo que supone una escritura comprometida políticamente, ¿crees que eso es una marca característica de tus textos que corresponde a una necesidad tuya de comunicar algo en particular?

Desde niño me vi con la necesidad de comunicar algo. Cada gesto mío, cada porfía con mi familia, el hecho de vestirme de una forma y caminar de otra; lo que escribía y dibujaba en el colegio, mis poemas en la educación media, incluso mis diarios de vida, han sido con la necesidad de comunicar. Creo que más que una marca característica en mis textos, es lo que me tiene interesado ahora. Cualquier creación cultural, en tanto consciente políticamente, debe ser, creo yo, desde la necesidad de comunicar, criticar, reflexionar algo. Un prostituto que investiga la sociedad, un puto sociólogo quizás, plasmo en mis escritos.

 

te has venido de repente
envuelto en el velo de una virgen falsa
así de amarga
mariposita de tono sepia
con alas rotas enlodadas
te has estacionado inamovible
precipitado escupo del odio arrinconado

Moreno escurridizo

 

niño tonto
que te acabas de percatar
de tanta mentira
que te metieron en el cuerpo
después de haber obsequiado
tanta ricita fulminante
arrodillándote para suplicar
alguna caricia por muy efímera
enmascarándote una y mil veces
del personaje favorito de tu postor
siendo el juguete más cotizado
entre tanto fetichista sin escrúpulos
habiéndote herido
más allá de tu epidermis
viviendo porque quizás cuesta más morir

Cachorro sin cariño 

 

¿Cuáles son las temáticas principales de tu escritura y cuánto de experiencias propias tienen tus textos? ¿Consideras que hay un importante aspecto biográfico y vivencial en torno al ejercicio de la prostitución que se manifiesta en tu escritura? 

Una de las temáticas recurrentes en mi escritura es la biografía, pero abordada desde esa emancipación que significa poner en representación la historia que el mismo protagonista desea contar. Intentar trizar los relatos oficiales sobre la prostitución uno de los motivos que me impulsan a escribirla, a (sobre)exhibirme de todas las formas posibles. Me parece muy importante que un prostituto como yo –ya que debemos contextualizar todo esto- se decida a politizar su “trabajo” y lo represente, por ejemplo, usando las herramientas comunicacionales de la literatura. No sólo escribo sobre prostitución. Más bien, me dedico a escribir sobre sexualidad.

Imaginemos a tú lector ideal. ¿A quién están dirigidos tus textos y qué es lo que te motiva a escribir para este tipo de personas?

Nunca me he sentado frente al computador pensando en un público objetivo. No escribo para un consumidor ideal, como esa lógica de mercado. No me interesa, siquiera, llegar a gustar cuando me propongo escribir. Creo que si bien hay mucha posibilidad seductora de mi parte como prostituto escritor, también hay una alta posibilidad de asquear bastante, sin embargo, mi interés tiene más qué ver con la interrupción, incomodar; desde la provocación, ser leído. Sin respeto.

¿Cómo ha sido el proceso de escritura de tu primer libro, manejas ya un título tentativo? ¿Tienes fecha de publicación o respaldo de alguna editorial? 

Ha sido un proceso denso, de cierto modo. No tengo experiencia respecto a lo que significa escribir un libro cercano a la “teoría”. Hace dos años estuve escribiendo un libro de prosa poética para un taller literario (Moda & Pueblo, del poeta Diego Ramirez), pero no se concretó. Esta vez es la editorial Cuarto Propio la que me decide publicar. La editorial que publicó por primera vez a Pedro Lemebel, mucho antes de ser best seller, una editorial con prestigio feminista en Chile, decide publicar el primer libro de un prostituto feminista de la disidencia sexual. Me parece una decisión política esta vinculación con dicha editorial. El título es tentativo, ya que fue el nombre que se le dio a mi irrupción en la televisión chilena y en las redes sociales simultáneamente: el hashtag #SoyPuto. Tenia planificado lanzar mi libro el 7 de Septiembre. Antes de salir en Más Vale Tarde (Mega), tenía pensado publicar el libro de forma independiente, autofinanciada. Pero, debido a mi mediatización extraordinaria, hubieron varias editoriales interesadas en publicarme; yo me decidí por Cuarto Propio. Ahora el proceso se ha alargado unos meses más, ya que es otro tiempo dentro de una editorial convencional. A principios del 2014 mi libro estará listo para ser prostituido.

 

Foto: Josécarlo Henríquez

Un comentario

  1. José dice:

    La entrevista tiene un ritmo muy buen. Dan ganas de escuchar en vivo a José Carlo y sus opiniones ácidas.

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