Revista Intemperie

Cinco falsas razones por las cuales habría que censurar Chile, las imágenes prohibidas

Por: Federico Zurita Hecht
imagenes prohibidas

Ante la ola de denuncias que ha recibido el CNTV para censurar Chile, las imágenes prohibidas, Federico Zurita desnuda la falsedad de los argumentos

 

¿Te acuerdas de la dictadura? Esa es una pregunta que muy bien podríamos hacernos los chilenos, y no sería extraño hacerla. Las potentes palabras de José Secall afirmando que “los jóvenes de la dictadura hoy están en el parlamento”, la candidatura presidencial de la hija de uno de los miembros de la Junta Militar (que, por cierto, defendió arduamente a Pinochet cuando estuvo retenido en Londres), el hecho de que Pinochet nunca pasara un día en prisión y muchos otros asuntos, son prueba de la mala memoria que tenemos como comunidad.

Hay personas, por cierto, que nunca van a olvidar lo que ocurrió, porque les ocurrió a ellos y a sus parientes. Pero el resto somos el motor de esa mala memoria que manifestamos como sociedad. Me aventuro a reconocer, eso sí, que en muchos casos los desmemoriados no son culpables de esa desmemoria, porque la circulación de las ideologías que buscaron esconder las contradicciones de nuestra historia reciente se desplegaron con eficiencia. Y la mayoría olvidó.

Por eso, no es extraño lo que está ocurriendo con el programa Chile, las imágenes prohibidas de Chilevisión, que presenta imágenes poco conocidas y testimonios de la violencia durante la dictadura. Se ha sabido por la prensa de múltiples denuncias en el CNTV por la exhibición del programa. ¿Los argumentos?: que separa a los chilenos, que engendra el odio, y, el más delicioso por lo desbocada de su ridiculez, que no muestra “la otra cara de la moneda”.

Y ahí es precisamente donde operan las ideologías que encubren las contradicciones, para construir la desmemoria y para propiciar debates erráticos como consecuencia de nuestra mala comprensión de lectura y nuestra nula capacidad para argumentar (obra de la educación que se nos ha dado, que ha sido parte de esa construcción ideológica).

El asunto de “las dos caras de la moneda”, de “la otra versión de la historia”, es un argumento tan excesivamente común como excesivamente absurdo. Por qué ese programa no cuentan la otra versión, dicen, la que habla de lo que pasó antes de 1973. Y parece ridículo que, de forma seria, alguien crea que puede justificar de esa forma una política de represión a nivel nacional que duró diecisiete años (la que está siendo sostenida precisamente por Chile, las imágenes prohibidas). Pero esta argumentación que se esgrime como si se hablara del clima, precisamente por ser tan desbordada en su formulación, tiene múltiples entradas, por lo que intentaré recorrerla por partes y tratando de abarcar algunas de sus posibilidades.

Primero 

El mencionado argumento de “la otra cara de la moneda” estaría sugiriendo que tanto las imágenes de represión en las poblaciones, en los funerales de las víctimas y en la visita del Papa, como los testimonios sobre la muerte de funcionarios de la Vicaría y sobre el incidente que terminó con Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas envueltos en llamas, corresponden a mentiras, porque habría otra supuesta versión (que incluso se sostendría en algo que ocurrió antes de 1973) que demostraría que esas medidas violentas fueron más bien una acción justiciera. ¿No es esa una forma de pensamiento desbordada? ¿De qué manera cualquier cosa ocurrida antes de 1973 (cualquiera, la más extrema que se nos pueda ocurrir) justificaría el prenderle fuego a dos jóvenes?

Para esto, el argumento de “la otra versión de los hechos” no sirve, porque no formula una idea que, de forma coherente, constituya un contraargumento de lo argumentado por el programa. Pero, pese a lo extemporáneo, este argumento aparece con facilidad porque es sencillo de formular y a los incautos (todos lo somos un poco, a causa de la ya mencionada circulación de las ideologías) parece acallarlos con facilidad. Es como un combo para alguien que no está entrenado en el arte de debatir, pues a fin de cuentas consiste en instalar otro tema diferente al que originó la discusión. Así, la unidad de la reflexión se ha extraviado. La discusión se abortó. En ese momento, si estuviéramos más atentos, deberíamos decir ¿podemos regresar al tema, por favor? Pero no es lo que hacemos, el despiste (tal como ha ocurrido en los últimos cuarenta años) funciona.

Segundo

La idea de “la otra versión” sugiere que las seis mil personas asesinadas por los aparatos de inteligencia de la dictadura habrían formado parte de un plan tenebroso para devolver al país a la “dictadura marxista”. Esta idea que está implícita en la crítica al programa del que aquí hablo tampoco tendría sustento, porque la elite de la eventual “dictadura del proletariado” no podría haber sido tan grande (si ni siquiera hoy la elite empresarial que estrangula al resto del país, es tan grande), y porque finalmente muchas de esas seis mil personas no tenían vínculos con las estructuras de poder, y el hecho de que algunas de ellas lo tuviera, no las convertía automáticamente en responsables de un plan maldito. Esto último nos aproxima a la paranoia que se ubica al centro del que será el punto tres de esta opinión.

Tercero

Las palabras “la otra cara de la moneda” nos informan que se da por aceptada la idea caricaturesca que instituciones estadounidenses formularon sobre el marxismo y que difundieron ampliamente en Latinoamérica. De esta forma, Chile, las imágenes prohibidas intentaría ocultar esa otra cara en la que los marxistas se presentan como seres despiadados en su esencia. Frente a esto, es importante recordar la existencia de la Escuela de las Américas en Panamá, institución dirigida por el ejército de Estados Unidos que entregó formación a miles de militares latinoamericanos y que se encargó de instalar entre estas instituciones “tercermundistas” la caricatura del marxismo.

Aquí, nuevamente es necesario señalar que, aunque el marxismo haya respondido efectivamente a esa caricatura, no se entiende de qué forma eso desmentiría la validez de las imágenes del programa, al punto de que fuera necesario mostrar esa “otra cara” para insistir en lo heroico de la violencia del régimen dictatorial. Esto último es también una invitación a seguir avanzando en esta reflexión.

Cuarto

Cada vez que alguien reclama que se debe contar “la otra versión de los hechos”, además de abandonar la discusión original y suponer ridículamente que hay un plan maestro formulado por un movimiento marxista caricaturesco, propone que las formas de pensamiento de izquierda son homogéneas y que todos quienes adhieren a estas creencias quieren replicar lo hecho por Stalin en la URSS. Esta idea, además de desconocer la heterogeneidad de las ideas marxistas, desconoce que Allende debe haber sido visto con sospecha por el Gobierno soviético. Qué es eso de hacer la revolución a través de las urnas, deben haber pensado.

Quinto

En su desborde indiscutible ya a estas altura del párrafo, la frasecita “la otra cara de la moneda” sugiere que cualquier propuesta revolucionaria diferente a la capitalista sólo genera pobreza. Esa idea ignora que Chile vivió un bloqueo económico durante los tres primeros años de la década de 1970 que se decidió en Estados Unidos para desprestigiar el proyecto programático de la UP y así recuperar una importante plataforma de desarrollo de mercado (la implantación exitosa del modelo neoliberal en Chile a partir de la década de 1980 da fe de lo importante de esa plataforma).

Luciano Cruz-Coke y Hotuiti, en su defensa a la estabilidad y tranquilidad que ha ganado Chile desde los Chicago Boy hasta hoy, da cuenta de cómo este proyecto ideológico norteamericano ha sido eficiente. Pero, aunque se pueda entender que Cruz-Coke y Hotuiti valoran la estabilidad que todos deseamos, no se entiende que ellos no se den cuenta que esa estabilidad alcanza a cubrir a unos pocos y que hay muchos chilenos que desconocen totalmente eso que ellos tanto valoran, por lo que su defensa es finalmente perversa.

Todo lo anterior es sólo una pequeña muestra de lo incongruente de la crítica central al programa Chile, las imágenes prohibidas y también, de paso, a la forma en que se ha discutido nuestra historia reciente entre las familias, amigos, vecinos, compañeros de trabajo o universidad.

Pero la formulación de ese desborde trasciende a la crítica a la programación televisiva. Sucede que cada vez que escuchamos hablar a Cecilia Pérez, Andrés Chadwick, Sebastián Piñera o Evelyn Matthei, somos testigos de la articulación de esa misma lógica de pensamiento. Piñera llamando una y otra vez a lo que él entiende por “unidad”, Chadwick queriendo parecer tan prepotente como Matthei, Matthei actuando como patrona de fundo y Pérez descontextualizando burdamente toda crítica al gobierno del que ella forma parte, son ejemplos que vemos a diario de la circulación sistemática de la lógica del despiste, prima-hermana de la cancioncita de “la otra versión de los hechos”.

Todo esto es peligroso. Todo esto habla de que hay una lamentable posibilidad de que Evelyn Matthei saque suficientes votos en las próximas elecciones gracias a la circulación de las ideologías que ocultan las contradicciones de su forma de pensar. El que se siga negando tan enérgicamente lo que ocurrió en Chile es muestra de aquello. Si Evelyn Matthei gana las próximas elecciones habremos comprendido que las críticas desbordadas a Chile, las imágenes prohibidas son parte de un proyecto mayor de desmemoria que sigue siendo eficiente, a nuestro pesar.

Pero no se trata sólo de haber olvidado, no se trata de recordar porque sí, porque se quiere “engendrar el odio entre los chilenos”. Se trata también de reparar en los efectos que el olvido puede generar. La atrofia en nuestra memoria nos habla de que cuando los herederos de las ideas de la dictadura no tengan un candidato que pueda enfrentarse a los nuevos ímpetus revolucionarios (que podrían llegar en 2017 o 2021), lo que ya ocurrió en Chile en los 70 y los 80 podría volver a ocurrir, porque nadie recordaría que ya ocurrió. Hagámoslo otra vez, dirán, en cuarenta años más nadie se va a acordar de esto.

 

Foto: emol.com

6 Comentarios

  1. patricia dice:

    No se que les pasa a estos cara de raja que quieren borrar las atrocidades que se cometieron en mi Patria,fuimos perseguidos,torturados y muertos.Esto es para los jovenes de hoy que no saben que paso,y es verdad estos que reclaman es por que hoy estan en el parlamento y en el gobierno,apoyaron a Pinochet en las violaciones de los derechos humanos pero ahora dicen “nosotros no sabiamos lo que pasaba” falso mentira ellos todo lo sabian.Hay registros donde aparecen con el dictador,hay una candidata que estuvo con el siempre.Por favor no sean frescos y cochinos.

  2. Carmen dice:

    El día 11 de Septiembre de 1973, estaba trabajando de Secretaria en la Universidad, cuando llegan unos camiones con milicos que entraron corriendo como jugando a la guerra,se metieron a la Rectoría y a todas las oficinas, tenía 21 años, me asusté, más todavía cuando apareció uno y me ordenó con voz de mando por supuesto,que le entregara el registro de los profesores que en ese momento estaban haciendo clases y los acompañara a las salas donde estaban, de ahí los sacaron a punta de metralleta y los subieron a los camiones. Los profes se fueron con lo puesto y se los llevaron desde ahí mismo no tuvieron tiempo para nada, nunca más supe de ellos, muchas veces pienso en sus familias y que habrá sido de ellos si alguno volvió o no. Yo ví el programa y recordaba todo, creo que es bueno recordar porque todos los que fueron muertos en esas circunstancias a manos de la dictadura no merecen ser olvidados. Por eso le pido a los jóvenes, no se resten de ir a votar Uds. son los que pueden cambiar la historia. Sino, vamos a caer en manos de dictadores vestidos ya no de uniforme sino de civil, ¿o no han visto a la Mathei cómo golpea la mesa y ha querido imponerse a los demás con groserías? Ahora está utilizando la máscara de “dama”. El que nace chicharra muere cantando y ella trae una formación que se refleja en su personalidad. Debe estar trabajándose mucho para practicar el saber contenerse. A los personajes de Patria y Libertad, que también habían en regiones, los conozco y reconozco algunos en este gobierno como muy bien lo dijo Secall, ésos sí que tienen mala memoria porque también me tocó ver cómo de las ventanas del segundo piso de la U. junto con tipos de la CNI apuntaban con el dedo y entregaban el nombre de sus propios compañeros que estaban en el piso de abajo para que luego se los llevaran, hacían el trabajo sucio y ahora se creen blancas palomas. La lista de asistencia de los alumnos fue impresionante como disminuyó y no porque estuvieran enfermos sino porque no se supo nunca más nada de ellos. Nunca en mi vida me había sentido tan desamparada.Simplemente no había a quién recurrir, la codicia de someter a otro es la peor de la crueldades.

  3. Sholem dice:

    Que yo sepa, las 5 caras de la moneda (4 fachadas y techumbre) sufrieron el embate y la destrucción de los golpistas. A que otra cara de la moneda se refieren los amnesicos?

  4. clau dice:

    esa gente reclama sólo porque le da miedo mirarse en el espejo, les da miedo ver su propia complicidad, les da miedo que todo el mundo sepa las atrocidades que cometieron y/o apoyaron. Siguen queriendo tapar lo imposible de ocultar, eso es todo. Cobardes!

  5. Marcia dice:

    tal vez todo lo que se diga sea verdad …solo hay una palabra que no aparece la traición ….ellos nos cambiaron todo …y la pasamos mal , personalmente muy mal …pero yo se como piensan ellos ..pero no sabia como pensaban los que se fueron ,los hijos de , los que ahora ocupan grandes cargos y ocuparon grandes cargos y siguieron con la política, ellos perpetuaron , la porquería que dejo Pinochet no arreglaron nada !! se sentaron en los mejores sillones dela patria …y habían pasado toda su vida afuera del país porque tuvieron como arrancarse …pero no vivieron lo que vivimos los que nos quedamos !!!y ahí están “los compañerosque volvieron con casas en CACHAUA echos intendentes, gobernadores , cineastas etc …no les creo nada ..oportunistas que se aprovecharon de nuestra pena y nuestras perdidas …20 años en el poder ¡¡¡los que se arrancaron !!!.los que nos usaron como tontos útiles …20 años y perpetuaron lo que nos dejo Pinochet …no cambiaron ni siquiera la constitución que Pinochet hizo a su semejanza …se lo que piensa la Evelyn y se quien es y que viene de una clase acomodada , pero igual sela juega por los que no tienen …y también se quienes se llenan la boca con la palabra pueblo y 20 años le dieron la espalda “en democracia ” peor todavía …y esto lo escribe alguien que no la paso bien con Pinochet …pero yo sabia que tenia todo para adormecer mis sueños …pero nunca pensé en la traición de estos que se arrancaron , no vivieron los toques de quedas ,y todo lo que padecimos los que nos quedamos temiendo por nuestras vidas …viva la Evelyn !!

  6. Guillermo dice:

    Punto 5 tiene un error:”donde dice”…
    Esa idea ignora que Chile vivió un bloqueo económico durante los tres primeros años de la década de 1970 que se decidió en Estados Unidos para desprestigiar el proyecto programático de la UP.
    Chile no vivio ningun bloqueo economico sino restricciones derivadas de la nacionalización de las minas de cobre explotadas por compañias de EE.UU. las que no fueron indemnizadas para ellos, como si lo hizo Venezuela con sus nacionalizaciones.aqui en Chile no habia restriccion de viaje, compra, comercio o intercambio sino que había que pagar al contado, el proyecto programatico se desprestigio solo, o lo desprestigio la DC. que de partido de apoyo paso a la oposición generando ingobernable el país

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