Revista Intemperie

Andar con cuentos

Por: María José Navia
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María José Navia nos presenta una shortlist de cuentos, una serie de autores y relatos cargados de ironías y sarcasmos, entre niños que torturan insectos, y relaciones amorosas detenidas en el tiempo. Un especial para disminuir la velocidad de este vertiginoso comienzo de año

 

Últimamente mis lecturas han andado “cargadas al cuento”. Ya sea porque tenía curiosidad y deudas pendientes con algunos escritores (Millhauser, Ogawa), porque justo salieron colecciones nuevas de mis escritores favoritos (Díaz, Saunders, Munro), o porque tuve la suerte de encontrarme con increíbles relatos de escritores jóvenes latinoamericanos (Díaz Klaassen, Casas, Yushimito), lo cierto es que, si le quiere dar una oportunidad al cuento por estos días, tiene mucho, pero muchísimo, de donde escoger.

Acá mis favoritos:

Dear Life (Alice Munro, 2012): esta escritora canadiense es un monstruo de la ficción breve. Sale toda sonriente en sus fotos de autor (que, en este libro ocupa toda la contraportada) pero sus cuentos son como cachetadas. Sus títulos son siempre engañosos (su colección anterior de cuentos se llamaba Demasiada felicidad, y la verdad, felicidad había cero; ironía prodigiosa en cambio, sí había por montones), y sus relatos hacen una disección de las relaciones humanas, a veces con un ojo frío, a veces con desesperación, a veces, incluso, con franca maldad. No se sale indiferente del mundo de Munro. Lea “Corrie” o “Amundsen” y ya verá de lo que le estoy hablando.

Tenth of December (George Saunders, 2013): así como existe el spoiler alert, cuando uno va a contar alguna parte importante de una historia y quiere advertir al público antes de arruinarles la sorpresa, acá yo debería levantar mi banderita de “Fan alert”, porque lo cierto es que este libro de Saunders puede ser lo mejor que vaya a pasarle este 2013 en materia libresca. Porque se pasó. Ovación de pie para Saunders y sus historias de niños que se enfrentan con las realidades más crudas sin saber muy bien cómo, que ven a su familia desintegrarse a través de la metáfora de las decoraciones de su casa (en el cuento “Sticks”; terrible/maravilloso); su escritura es vertiginosa y original en cada giro. Otro monstruo.

This is How You Lose Her (Junot Díaz, 2012): no me voy a cansar de recomendárselo. Junot Díaz es también gran-gran cuentista. Su colección anterior, Drown (traducida por algún ocurrente y creativo traductor como Los Boys -por qué, Dios, por qué), era una verdadera joya, con cuentos precisos-terribles que se paseaban desde la infancia de dominicanos inmigrantes en Estados Unidos, a relaciones amorosas medio a tropezones. En This is How you Lose Her, la tónica general es la de las relaciones de pareja, relaciones todas donde la infidelidad cumple un rol fundamental (“The Cheater’s Guide to Love” y el cuento que le da el nombre a este libro, son los haces luminosos de esta verdadera constelación de engaños y revelaciones) y el humor está presente y logra asomarse siempre, incluso entre las oscuridades del dolor.

We Others (Steven Millhauser, 2011): un genio. Otro que escribe como con escalpelo y una atención a los detalles que impresiona. La historia que da título a este libro es una novela corta en la que un hombre se convierte en una presencia fantasmal que interpela a los habitantes de un vecindario y también al lector. Y hay tantos, pero tantos cuentos geniales en esta colección: la historia de un chico que se fascina con la familia de la muchacha que le gusta y que un día ella, la muchacha, empieza a usar un guante blanco que lo perturba; o el relato de un hombre que, un día cualquiera, decide abofetear a otro en la mitad de un estacionamiento. Cuentos todos donde la ironía, el sarcasmo, se entrelazan con la fantasía o la intimidad. Una mirada a ratos perturbadora pero francamente imprescindible.

El tiempo de los peces (Juana Inés Casas, 2012): un libro breve-brevísimo pero ciertamente de una sutileza magnífica. Casas es una joven escritora argentina radicada en Chile y éste es su primer libro de cuentos. Y es precioso. Como en otras de las colecciones mencionadas, aquí también hay un deambular por las imaginaciones de infancia, sus dudas, sus intermitencias (“Todas íbamos a ser paquitas” es un gran ejemplo de esto), relatos de viajes internos y de perderse en ciudades extranjeras (como “Cadaqués”), de ironía frente a la academia (en un genial “Análisis del discurso”) o bien de relaciones amorosas detenidas en el tiempo y que parecen no querer irse nunca (“¿Vos querés casarte y tener hijos?”).

Un libro muy lindo y tan recomendable también.

Cuando éramos jóvenes (Francisco Díaz Klaassen, 2012): vuelvo a levantar la banderita de Alerta Fan. Me tocó presentar el primer libro de Díaz Klaassen allá por el 2009 y no voy a pretender ni por un segundo que puedo ser remotamente imparcial con mis juicios. Díaz Klaassen es sorprendente; sus historias tienen una velocidad distinta y la mezcla de ironía, detalle, humor, dolor que hay en tantas de ellas es, francamente, fulminante. Atención a “Cuando me supe perecible” o el mismo “Cuando éramos jóvenes”. Notables.

Lecciones para un niño que llega tarde (Carlos Yushimito, 2011): hay que estar atentos a este joven escritor peruano. Pronto va a sacar su primera novela y yo creo que nos va a deslumbrar a todos. Granta lo eligió como uno de sus talentos sub 40 y la verdad es que sus cuentos son impresionantes. Desde historias de niños que hacen profundos túneles en la tierra para escaparse del mundo y torturan insectos en sus tardes, a periodistas que van por pequeños pueblos buscando monstruos, o personas deformes, que les den luces sobre la llegada del fin del mundo, el talento de Yushimito es impresionante y su forma de escribir es precisa y profundamente bella.

El libro de los viajes equivocados (Clara Obligado, 2011): de los mejores títulos que he leído en mucho rato y una buenísima colección de cuentos también. Cuentos que deben leerse en orden, que se afectan e infectan unos a otros, que reescriben el final de Los Puentes de Madison, que se adentran con sutileza aterradora en las dinámicas matrimoniales o en el horror del Holocausto (“El silencio”), o exploran la naturaleza de la pérdida a través de historias que hablan de viajes en el tiempo y la rivalidad entre dos hermanas. (“Agujeros negros”). Brillante.

Revenge (Yoko Ogawa, 2013): recién salido del horno. Lo acaban de traducir al inglés y por eso lo menciono aquí en ese idioma. La escritora es japonesa y es muy-increíblemente buena. Una de sus novelas conocidas es The Housekeeper and the Professor (traducida al español como La fórmula preferida del profesor, por favor vaya por ella) y, si bien su nombre no está tan presente como el de otros autores japoneses contemporáneos, como el gran Haruki Murakami o la siempre deslumbrante Banana Yoshimoto, lo cierto es que Ogawa es tremenda. En Revenge, los cuentos están minuciosamente conectados unos con otros. Historias de duelos que se arrastran por años, de un niño que muere encerrado en un refrigerador, de un hombre que vive para mantener un museo de la tortura, de una mujer que ahoga su pena devorando un kiwi tras otro. Cuentos perturbadores, delirantes, terribles y maravillosos. Todo simultáneamente. Ojo con ella.

 

Foto: Dorothy (Barrel Series), Melanie Pullen, 2003

6 Comentarios

  1. GB dice:

    Buena selección y harto para salir a buscar. Te recomiendo dos más en español y dos más en inglés. Español: Billie Ruth de Edmundo Paz Soldán y Norteamérica profunda, del español Juan Carlos Márquez. Inglés: Battleborn de Claire Vaye Watkins, una colección en la onda Denis Johnson, ambientada en Nevada y el Oeste norteamericano; y That Same Terrible Storm de Sheldon Lee Compton, una preciosa colección de relatos de los Apalaches.

  2. MJ dice:

    Muchas-muchas gracias!!
    De Paz Soldán soy fan absoluta. Pedí su libro a España hace algunos días (Amazon no lo tenía y vivo en Washington), así que espero ansiosa su llegada. Escribí sobre Norte hace poco: http://ojoseco.cl/2012/12/norte-de-edmundo-paz-soldan/
    A los demás no los conocía, así que te agradezco mucho. Prometo leerlos todo-todos.
    Un abrazo,
    MJ

  3. GB dice:

    Yo también vivo cerca de DC y generalmente los libros españoles los compro por Bookdepository (Norteamérica profunda está ahí) y Agapea.es (envíos gratis a EE. UU. en pedidos de más de de 15 euros). Gracias por el link. Yo también comenté la novela acá: http://www.aarp.org/espanol/entretenimiento/cultura-tendencias/info-08-2012/norte-libro-edmundo-paz-soldan.html
    Saludos.

  4. Berni Bravo dice:

    Viva el cuento. Gracias por el dato de algunos autores que no conozco y que me tincan. Has leído a Lydia Davis?? Quise comprarme un libro de cuentos de ella ayer pero valía 30 lucas 😮

  5. MJ dice:

    Davis es muy buena!. Qué mal que esté en una edición tan cara. Es la de sus cuentos completos???
    Otras escritoras estadounidenses con colecciones de cuentos increíbles son Jennifer Egan (Emerald City), Amy Bloom (A Blind Man can see how much I love you) o Amy Hempel (sus cuentos completos).
    Saludos!

  6. Berni Bravo dice:

    Sí, eran los cuentos completos, no recuerdo la edición, pero portada color damasco medio flúor.
    GRACIAS por los datos! De las tres que nombras sólo conozco a Hempel. Saludos!

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