Revista Intemperie

Para que todos nos vean la tristeza en los vestidos

Por: Oscar Orellana
los-perros2

Oscar Orellana se deja estremecer por Los Perros, la poética obra de Elena Garró sobre la violencia y desamparo de México, que llega a las tablas nacionales de la mano de Rodrigo Pérez.

 

En la película Michael (Michael Schleinzer, 2011) un hombre toma desayuno junto a un pequeño niño al que mantiene secuestrado desde hace cinco meses en el sótano de su casa. De pronto, se levanta de la mesa, se baja los pantalones y pregunta: ¿Con qué prefieres que te penetre, con mi pene o con este cuchillo? Con el cuchillo, responde el niño en voz baja, sin levantar nunca la mirada.

En Los Perros, obra escrita en 1965 por la mexicana Elena Garro (1920-1988), e igual de terrible que Michael, no hay cuchillos, pero sí la misma desengañada resignación. Una resignación inconsolable ante un destino delineado en la tragedia, que a ratos hace desear al espectador que sí los hubiera. Que sí existiera un cuchillo frío y exacto para cortar de una vez ese horror casi umbilical que condenará a Úrsula, una niña de 12 años a ser raptada y violada, tal como ocurrió con su madre Manuela cuando tenía esa misma edad y a su vez, con la madre de esta última. En un círculo de violencia y abandono donde el hombre –que aquí, no es otra cosa que el poder abusivo sobre los más débiles- silencia y rompe con su mano amenazante, la última vertebra de voz de una infancia ya ultrajada, ya para siempre perdida.

Manuela (Catalina Saavedra) y Úrsula (Ignacia Agüero) son dos mujeres pobres que viven olvidadas en una aldea de una provincia mexicana también olvidada. Una madre y su hija que sólo desean vender sus tortillas en las fiestas de San Miguel, patrono del pueblo. Sin embargo, una temprana advertencia impregnará toda la acción de una fatalidad cuyo desenlace parece ineludible: Eso quieren. Dejarte en carne viva, para que cualquier brisa te lastime, para que dejes tu rastro de sangre por donde pases para que todos te señalen como la sin piel, la desgraciada, la que no puede acercarse al agua, ni a la lumbre.

Así es como Javier –primo de Úrsula – dibuja el sombrío futuro que le espera a la niña. Lo dibuja junto a la traición de la que él también será parte. Este fragmento basta para apreciar la destreza poética de Elena Garro. De esta Elena sin Paz. Sin Octavio Paz, ese monstruo literario con el que estuvo casada por más de veinte años y del que por mucho tiempo parece no haber sido más que el esbozo de su sombra. En esta autora (actriz, novelista, dramaturga) el lenguaje es la esencia de una poesía que profetiza: el silencio, el agua, la luz, el tiempo circular y condenatorio. El símbolo de una inocencia negada, completamente destruida. La palabra que no debe ser nombrada. El resplandor de la palabra cuando ya no existamos para nadie.

Fiel a un montaje limpio, fumigado de cualquier exceso, Rodrigo Pérez se muestra como un gran articulador de cuerpos y espacios dramáticos. Las actuaciones, la escenografía, el uso de la luz y el sonido, subrayan con muy poco esa atmosfera desoladora: la fragilidad de estas mujeres extraviadas,que sobreviven al margen de todo y todos.

Pérez ha privilegiado un mecanismo escénico en el que los actores se vinculan con escasos elementos (un vestido, un sombrero, el fuego) intensificando así un tipo de dramaturgia corporal que se conecta perfectamente con la belleza desplazada a través de todo el texto. Hasta llegar a ese instante en que los perros dejan de ladrar y la pequeña Úrsula se pregunta ¿Para qué van a envolverme? Y alguien, desde el fondo de la noche le contesta: Para atajarte los gritos. Para eso.

 

Los Perros

Dramaturgia: Elena Garro
Dirección: Rodrigo Pérez
Elenco: Catalina Saavedra. Ignacia Agüero. Pedro Campos. Bosco Cayo. Matías Lasen
Asistente de dirección: Jaime Leiva
Diseño Integral: Catalina Devia
Música: Juan Pablo Villanueva
Ilustración piezas gráficas: Pablo de la Fuente
Diseño Gráfico: Gerardo Rivera
Hasta el 25 agosto (salvo 28, 29 y 30 de junio),  jueves a sábado 20:30  hrs.
Teatro Universidad Católica

Deje su mensaje

Debes estarsuscrito para enviar un comentario.