Revista Intemperie

Aleksander Hemon y Tea Obreht: De Serbia a Norteamérica

Por: Nicolás Poblete
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Fuera del recorrido habitual de los anaqueles de las librerías, Nicolás Poblete recomienda dos autores de creciente repercusión mundial que, a sus 25 y 45 años respectivamente, están explorando nuevas posibilidades narrativas para abordar los viejos males de la intolerancia, el racismo y el exterminio.

 

¿Cómo hablar de un país que ya no existe? Quizá solo oblicuamente es posible volver al lugar que esconde profundas raíces. Dos espléndidas novelas, recientemente traducidas, se adentran en este dilema: el de re-trazar los pasos de un camino erosionado por la violencia y destrucción de la guerra. Se trata de El proyecto Lázaro (Duomo ediciones), de Aleksandar Hemon y La Esposa del Tigre (Mondadori), de la joven Téa Obreht.

El protagonista de El proyecto Lázaro es Brik, bosnio-estadounidense, quien se obsesiona con la vida (más bien con la muerte) del judío Lazarus Averbuch, quien ha huido de las matanzas antisemitas de Moldova, en 1903. Su escape lo conduce a Chicago, donde, en una confusa visita a un jefe de policía, resulta baleado en lo que se especula es un intento anarquista. El año que corre es 1908 y en el ambiente flota un aire revolucionario, con reuniones clandestinas, protestas y círculos secretos. El nombre de la “Diosa Roja”, la simbólica anarquista Emma Goldman, se reitera a lo largo de la novela.

Uno de los puntos de intriga de esta novela es el hecho de que su protagonista se interese por este evento ocurrido hace más de cien años, a pesar de no ser él judío. Así, con un genuino sentido de la empatía, consigue una beca para rescribir la vida de este personaje y viajar a Europa del Este en busca de sus raíces, acompañado en la travesía por un amigo de la infancia, quien con su cámara, aporta el registro fotográfico de la obra (à la Sebald). Brik no sólo siente una identificación con el judío muerto, sino con el bíblico Lazarus, quien es visto como otro inmigrante, un exiliado de la muerte.

El acontecido viaje a Europa del Este revela un paisaje devastado por la guerra, plagado de mafiosos, prostitutas y contrabandistas. El recorrido le permite a la voz narrativa revisitar las erupciones xenofóbicas en Europa, para trasplantarlas al escenario estadounidense –y en particular a la ola de intolerancia que eruptó después del ataque del 11 de Septiembre del 2001–, y de este modo hablar del desarraigo, del sentido de identidad, la sensación de pérdida, de las raíces propias y del hogar (“Hogar es aquel lugar donde alguien nota tu ausencia”, es una de las frases que se repiten en la novela, o “Tus pesadillas te siguen como sombras, para siempre”). Cabe destacar que Hemon nació en Sarajevo y visitó Chicago en 1992. Su idea era pasar un par de meses allí, pero en ese momento Sarajevo fue bloqueada debido al torbellino político y bélico, y el autor quedó impedido de regresar a su país. Desde entonces, y al igual que el protagonista de su novela, vive en Chicago.

Si recordamos las guerras y el intento de genocidio ocurrido en Yugoslavia a principios de los ’90 (la masacre de 2000 personas en un campo de concentración de Brcko, el exterminio de 7 mil bosnios-musulmanes en Srebrenica, por citar solo algunos hitos macabros), la lectura de La esposa del tigre es en sí misma un sueño (aparentemente) alejado de toda esa enorme y triste carga de violencia, pues ninguna de esas masacres se revive (literalmente) en la narración.

Tea Obreht, naciada en Belgrado hace 26 años y hoy nacionalizada estadounidense, privilegia la fábula y la alegoría, así como eventos extraídos de algunos titulares, para dar cuenta de las complejidades de la historia balcánica, mezclando la superstición con ejemplos modernos que han sepultado diversas historias particulares. A pesar de que Obreht emigró antes del conflicto bélico, en su relato se propone trazar una cartografía de la región balcánica, que ha cambiado todas sus significaciones y bordes geográficos en los últimos años.

El relato se centra en Natalia, una joven doctora que viaja a un pequeño pueblo con una colega a inocular niños huérfanos, “creados por nuestros propios soldados”, y en cuyo entorno trabajan persistentemente “excavadores”, que buscan un cadáver que no fue sepultado con los ritos apropiados y que, según se especula, estaría perjudicando desde el más allá a sus familiares.

La figura clave de la novela en todo caso, quien aporta la herencia histórica y narrativa, es el abuelo de Natalia; sus relatos constituyen un reporte oblicuo de la destrucción que esa región ha atestiguado. Estos relatos orales (que Walter Benjamín temía se extinguieran) se mezclan con la necesidad de dilucidar un pasado misterioso a partir de la figura extinta de ese abuelo. Así, abuelo y nieta amalgaman un lapso histórico que incluye los recuerdos del zoológico que ambos visitaban (antiguamente la fortaleza de un sultán), así como las referencias modernas a las que está expuesta Natalia (Bruce Springteen, Bob Dylan, etc), con un sutil, pero duro fondo de caos político.

“La historia de esta Guerra—fechas, nombres, quién la comenzó, por qué— nos pertenece a todos. No solo a los que están involucrados, sino también a quienes escriben en los diarios, políticos a cientos de kilómetros de distancia, gente que ni siquiera ha estado aquí o han escuchado de este lugar. Pero algo como esto—esto es tuyo. Te pertenece a ti. Y a mí… Tienes que pensar con cuidado dónde lo dices, y a quién. ¿Quién merece escucharlo?”, Natalia escucha por boca de su abuelo.

Así, es el abuelo quien introduce a Natalia desde su infancia en el mundo del relato oral y también escrito (El libro de la selva, de Kipling, es la obra que Natalia atesora). La línea entre mito y realidad es frágil aquí, y el tigre que traspasó el nombre a aquella mujer, a la esposa del tigre, era un animal verdadero; una fiera que llegó al pueblo asustado por las bombas que caían en un pueblo balcánico. En los bosques del pueblo, el rugido del animal aún se escucha y vibra entre los árboles. De esta forma, la voz narrativa nos sugiere que la historia se puede transformar en mito en cosa de unas pocas décadas.

Tanto El proyecto lázaro como La esposa del tigre son novelas importantes del último tiempo, y sin duda cruciales para observar las posibilidades narrativas que se pueden derivar de un conflicto histórico que tardará muchísimo en elaborarse. La distancia que ambos autores han tenido para desarrollar sus narraciones es una fortuna para los lectores de estas novelas, y un lujo para ellos mismos como escritores y testigos transversales de una tragedia sin nombre(s).

 

El proyecto Lázaro
Aleksander Hemon
Duomo Ediciones

La esposa del tigre
Tea Obreht
Mondadori

Ambos disponibles en buscalibros.cl

Un comentario

  1. Gabriela dice:

    Muy interesante resena nicolas.

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