Revista Intemperie

Las (im) posibilidades de un Sí

Por: María José Navia

 

La última novela de Jeffrey Eugenides, el autor de culto de Las vírgenes suicidas, es la revivificación fallida de una novela romántica del siglo XIX, nos cuenta María José Navia.

 

En su última novela, en la cual se tardó diez años, Jeffrey Eugenides hace una apuesta bastante arriesgada. Se trata de escribir, en el siglo XXI, y con una historia sobre el siglo XX,  una novela de matrimonio, a lo Jane Austen. The Marrriage Plot es el término, se aplica a todas esas novelas del siglo XIX, en las cuales lo central es el matrimonio entre una heroína (más o menos desafortunada o desdichada) y uno de sus pretendientes (más o menos afines o ideales). Novelas donde todo va enfocado a lograr ese “sí” que llega medio a regañadientes, medio como con resignación.

Los protagonistas de esta historia son estudiantes de la universidad de Brown y forman un particular triángulo. Madeleine Hanna es una chica que estudia literatura inglesa, “porque eso es lo que hace la gente a la que le gusta leer” y que se especializa en las novelas victorianas; allí  se enamora en un seminario de semiótica (donde la literatura se enfrenta brutalmente con la teoría literaria de Derridá y Barthes) de un joven atractivo y brillante, Leonard Bankhead, cuya aspiración en la vida es “convertirse en un adjetivo” (a la manera de kafkiano, borgeano, y tantos otros). Frente a este par, también hay otro pretendiente, Mitchell Grammaticus quien intenta durante toda la novela acercarse a la esquiva Madeleine (con periplos de iluminación mística de por medio) y que, si bien llega a aburrir a ratos, finalmente es quien le da uno de los reversos brutales a la historia, con un final que es tan desolador como perfecto.

Esta particular novela de matrimonio está destinada a no funcionar y eso, curiosamente, es parte de su atractivo. No solo porque Leonard acabe siendo un maníaco depresivo, Madeleine parezca irse diluyendo a medida que van avanzando las páginas, y la religiosidad de Mitchell nunca llegue a cuajar del todo, sino porque la historia parece contada en una mesa de disección. El amor, como ingrediente de las novelas de matrimonio tradicionales, era siempre un elemento algo impostado, un disfraz nada de sutil para lo que finalmente importaba: la conveniencia, el ascenso económico o social. En la novela de Eugenides ni siquiera esa “conveniencia” logra dar un sentido: el amor no se siente, se teoriza sobre él de infinitas maneras, con tantas-tantas palabras que, al final, resulta imposible de tocar o aprehender. El amor es la desesperación de no poder alcanzarlo nunca.

Para hablar del amor, Eugenides utiliza los Fragmentos de un Discurso Amoroso de Barthes. Y, si bien la conexión es interesante y astuta a ratos (y absolutamente feliz para alguien como yo que está haciendo un doctorado en literatura y a quien le fascina la teoría literaria), no deja de parecer una historia como escrita con un escalpelo. Una historia que va acercándose más a los estudios científicos de Leonard que a la pasión inocente (y algo pasiva) por la literatura de Madeleine.

La novela no funciona. Y no tiene que funcionar. Al menos, no en el sentido tradicional del término. Es, de cierta forma, la historia de un fracaso y se construye como un fracaso. Un fracaso escrito brillantemente, con humor magnífico a ratos, pero fracaso al fin.

Una novela que termina con el Sí más triste de todos.

 

The Marriage Plot

Jeffrey Eugenides
New York, Farrar, Straus and Giroux, 2011.

The Marrriage Plot está disponible en Amazon

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