Revista Intemperie

Nicanor Parra, ¿merece el Premio Nobel de Literatura?

Por: Intemperie
parra

Ahora que Nicanor Parra acaba de recibir el Premio Cervantes, vuelve a surgir el debate que hace unas semanas ocupó nuestra sección A la Intemperie: ¿merece Nicanor Parra el Premio Nobel de Literatura? Algunos dicen que no, otros, que el antipoeta ya no espera premios de nadie, que el Nobel está en absoluta decadencia y que aunque Parra se lo merece no lo ganará.

Opinan aquí: Matías Ayala, Antonio Díaz Oliva y Matías Rivas.

 

Matías Ayala, poeta y académico

No creo que Nicanor Parra merezca el Premio Nobel, aunque su obra me parece admirable, aún vigente en los problemas que propone y en el placer que consigue entregar. En Lugar incómodo. Poesía y sociedad en Parra, Lihn y Martínez (2010) argumenté que sus libros más importantes son Obra gruesa (1954-1969) y Artefactos (1972) ya que ellos encarnan de forma lúdica elementos culturales de esa época: la importancia de la oralidad en los discursos públicos, la migración del campo a la ciudad, los conflictos del sujeto con la modernidad, etc. Pero frente a lo que sucedió después en Chile y el mundo: la dictadura (1973-1990) y el neoliberalismo global  (1990-?), la obra de Nicanor Parra no fue capaz de articular una propuesta literaria nueva con un nivel de complejidad y calidad similar. Después de 1973, su obra se desperfila y empieza a publicar menos. De hecho, nadie habla de un “Parra tardío”.

Yo creo que Parra podría haber ganado el Nobel si en los años ’70 y ’80 hubiera escrito un texto en donde “capitalizara” la dictadura de Pinochet –valga la ironía–, es decir, que lograra articular poéticamente el nuevo escenario de represión, liberalismo, duelo y resistencia. Sin embargo, ese lugar lo tomó, más bien, la obra de Enrique Lihn y Raúl Zurita, entre otros. Si Parra hubiera escrito algo de valor certero, capaz de ser leído internacionalmente y hubiese contado con buenos traductores en Europa, podría haber representado la figura poética de las dictaduras latinoamericanas. Allí sí que habría tomado un lugar en el camino hacia el Nobel.

 

Matías Rivas, poeta y editor

Creo que Nicanor Parra se merece el Nobel, y bastante más que otros poetas que lo han obtenido como este último sueco. Pero es inútil entrar siquiera en esta discusión. Borges no lo obtuvo, ni Joyce, ni Proust, ni Valery, ni Ginsberg, ni Capote, ni Auden, ni Pasolini, ni Michaux, ni tantos otros que son claves para la historia literaria. Como todos los premios, el Nobel es un símbolo de prestigio para las masas. Es publicidad cultural financiada por la herencia del sujeto que inventó la pólvora. Cuando lo han ganado pésimos autores, como Dario Fo, tampoco ha tenido importancia. Es un galardón famoso, hay que reconocerlo, tal vez el más célebre, gracias a la Academia Sueca que ha sostenido durante un siglo la misma política de marketing basada en el secreto. Poco tiempo atrás salió uno de los miembros prominentes de la Academia a señalar que la literatura norteamericana era menos importante que la europea, lo que es un juicio inaceptable. Ese solo hecho muestra el nivel en que se encuentra hoy el Nobel. Está clara la decadencia. Es equivalente al Óscar, que no siempre se lo dan a los actores, directores y películas que lo merecen.

Por último, algo crucial: Nicanor Parra tiene 97 años, sus obras completas son dos tomos contundentes donde no sobran versos, por lo mismo, ya no espera premios de nadie.

 

Antonio Díaz Oliva, periodista y escritor

Creo que Nicanor Parra debería ganar el Nobel. Pero no creo que lo gane. Me explico: el año antepasado ganó un latinoamericano (Mario Vargas Llosa) y ahora lo ganó un poeta (Tomas Tranströmer). Tomando en cuenta eso, me parece que en los próximos años Parra no va a ganarlo y, además, el caballero ya tiene 97, así es que cada año que viene no sabemos si seguirá entre nosotros. Y no sé: por mí que se lo den a Thomas Pynchon. En serio: me imagino a Pynchon -con una bolsa café, como en ese capítulo de Los Simpson- dando su discurso frente a los suecos. De hecho, creo que los fanáticos de Parra y Pynchon comparten una similitud: eso de pintar murallas y de dejar esténcils a lo largo de la ciudad, con referencias literarias a uno de esos autores. De todas maneras, no creo en el poder del Premio Nobel. No es un referente para mí a la hora de agarrar un libro. Mis lecturas se mueven en otras áreas: librerías de saldos, los títulos que uno puede encontrar en PDF en la web, referencias que encuentro en los blogs o cosas así.

 

Foto: DIBAM

5 Comentarios

  1. Yo haría otra pregunta. ¿Se me merece el Nobel a Nicanor Parra? Creo que Parra (aunque él mismo no lo crea) no necesita el Nobel. Tiene 97 años y vive en una casa con vista al mar donde se dedica a traducir a Shakespeare, qué más puede querer una persona en este.

    En todo caso, coincido con Matías Rivas en que el Nobel es publicidad financiada. De todas maneras es divertido ver cómo cada año los periodistas culturales deben recurrir a wikipedia y la web para saber algo del galardonado de turno.

    Igual entre los buenos galardonados del último tiempo están Coetzee, Vargas Llosa (a pesar de lo malas que son sus últimas novelas), Seamus Heaney y la Szymborska.

    saludos

  2. corrección: “qué más puede querer una persona en este mundo”.
    saludos

  3. Alonso Fernández dice:

    Personalmente coincido con Matías Rivas. Para mí el Nobel de Literatura ya es un premio de mierda. A Don Nica a estas alturas le debe dar lo mismo ganárselo o no.

  4. Sebastián Torres dice:

    Me inclino por lo comentado por Matías Ayala, tampoco creo que Parra merezca el Nobel. Tiene mucha buena poesía escrita de gran nivel, pero me parece que nada tan contundente que llegue a ser representativo de la poesía mundial o de los intereses que busca este premio.

  5. Sebastián Torres dice:

    Se me olvidaba en el comentario anterior. De seguir vivo, yo le habría dado el Nobel a Gonzalo Rojas, que era el mejor poeta vivo chileno que quedaba y que para mí reunía los méritos necesarios.

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