Revista Intemperie

Sin Anestesia

Por: María José Navia

En Tú eres libre, todavía no traducido al español, Danzy Senna aborda los problemas de una vida contemporánea que parece distanciarnos de nuestra propia forma de ser, opina María José Navia.

 

Probablemente a usted le daría vergüenza andar en el metro leyendo un libro con el título Tú eres libre. Tal vez porque suena a manual de autoayuda o novelita inspiracional de la peor calaña. Pero…supere su trauma. You are Free es la primera colección de cuentos de Danzy Senna (que también tiene una novela: Caucasia) y, la verdad, vale toda la pena del mundo. (Y la vergüenza también.)

Una cotidianeidad extraña es la de estos cuentos en los cuales el límite de lo posible (y de lo soportable) parece ir moviéndose, cada segundo un poquito más lejos. Se trata de historias en las cuales el tema de la raza se entrecruza con problemas de pérdida de identidad, de dolor, de fanatismo, como en el cuento “Triptych” (Tríptico) en el cual se repite la misma historia de la muerte de una madre, escena por escena, palabra por palabra, tres veces. En cada versión, un par de detalles, a primera vista mínimos, van dando a entender que la muerte se da en el contexto de tres familias distintas con elementos raciales y culturales diferentes. En otra, una pareja, por bromear, visita la escuela más prestigiosa de la ciudad para matricular a su hijo. El niño queda seleccionado pero la madre desiste de la oferta, generando un descalabro absurdo, kafkiano, en todo el orden educacional que la rodea.

Son historias que tratan primordialmente sobre mujeres pero de una manera brutal, retratando los dilemas de la maternidad a hachazos, las injusticias que se ramifican en todas las relaciones de pareja como pequeñas minas siempre a punto de explotar, personas a las cuales un simple detalle (como comprar un perro quiltro) logra desarmarles todos sus esquemas.

Cuentos irónicos, desalmados, amargos, evocando a ratos una suerte de desesperación contenida, aunque siempre punto de desbordarse. Cuentos que hablan de personajes que parecen vivir distanciados de sus propias vidas. Así, dice uno de ellos: “Y sintió un nuevo cariño por su vida solitaria, el mismo cariño que a veces te inspira la persona que estás a punto de dejar”. Senna compone, examina, como si fuesen delicadas piezas en miniatura, dinámicas familiares en permanente tensión, amenazando quebrarse desde adentro. En “Tríptico”, se dice de una de las protagonistas, único testigo de la infidelidad de su padre con una de sus alumnas:“Siempre sonreía con exageración los días en que sacaban La Foto Familiar, con tanto esfuerzo que la mandíbula llegaba a dolerle un poco, esperando que esa sonrisa pudiera mantener la calamidad a raya- esperando mantener intacta la inocencia de su madre y la imagen de su familia hecha de patchwork.”

El título de la colección es de una ironía perfecta, reluciente, pues la libertad es lo que más escasea en estas historias. Una libertad que se busca rabiosamente. Y que parece escaparse de entre los dedos de los personajes de la misma manera. Tú eres libre es también el título de uno de los cuentos, en el cual una mujer que había sido dada en adopción al nacer, encuentra a su madre biológica en la guía de teléfonos y comienza a llamarla. El problema es que la mujer ha anotado mal el nombre (llama a Lara en vez de a Laura) y, por lo mismo, comienza a acosar a la persona equivocada. En otra historia, una chica se turba al ver cómo a su novio parece no importarle que uno de sus compañeros de trabajo (editor de un importante periódico) haya saltado desde las alturas de su oficina para estrellarse contra el pavimento.

Sí, la vida continúa, parece decir Senna, y con una impasibilidad del terror.

 

You Are Free

Danzy Senna
Riverhead Trade, 2011

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