Revista Intemperie

Las palabras con que Shakespeare nos invitó a hablar de Chile

Por: Federico Zurita Hecht
Shakespeare falsificado

Un grupo de actores chilenos encontró un manuscrito original de Shakespeare, Luis Barrales lo montó y Federico Zurita piensa que el resultado es una buena crítica del Chile de la Concertación y el actual

 

Un grupo de actores en el Chile post concertación se propone montar una obra en la que los personajes de Macbeth de William Shakespeare se presenten invertidos, y de esta forma subir al escenario una representación del Chile de los últimos treinta y siete años. Para justificar esta inversión, en el prólogo se anuncia que el autor inglés debió reescribir el texto para dar en el gusto al rey que sucedió a Isabel I en el trono de Inglaterra. Esa reescritura sería el texto que ha trascendido como parte de la tradición literaria de occidente. “Escribir heroico al paria y al cobarde hacerlo fuerte y en mi oficio que es cinismo me hago cínico a mí mismo y escribo a su pedido un Macbeth nuevo”, dice el responsable de esta presentación ¿Un Shakespeare falsificado? Y agrega, “y hago del héroe un villano y del libertario un tirano”.

La agrupación trabaja entonces con el texto original, oculto, del que el mismo narrador del prólogo dice, “jamás estas fojas lea el coronado Jacobo VI pues por orden suya esto que leo debió ser quemado y solo mi genio inconsciente de la flama lo ha salvado”. Con estos acontecimientos se comienza a propiciar que la obra Shakespeare falsificado, escrita y dirigida por Luis Barrales, formule una visión crítica de los procesos políticos que nuestra sociedad ha experimentado en su viaje hacia el siglo XXI y hacia todo lo que este dato-calendario conlleva.

A diferencia de lo ocurrido en la acción dramática de Macbeth, en Shakespeare falsificado el personaje Macbeth no se presenta como un ambicioso que busca quedarse con el trono de Escocia que le pertenece a Duncan. Su objetivo es más bien salvar a la comunidad de este tirano que se constituye como una versión opuesta del rey dibujado en el texto de Shakespeare. “Secuestra periodistas, degüella profesores, después en la vagina te mete roedores, te quiebra clavículas, te saca los dientes, en las bolas de los hombres les pone corriente. No somos sus súbditos sino sus esclavos, no es un rey justo sino un vil tirano”, dicen las mujeres sobre Duncan, invitando a Macbeth a sacarlo del poder.

A partir de esta organización de los hechos, el intertexto que Shakespeare falsificado establece con Macbeth permite que los personajes del montaje de Barrales se constituyan como analogías de personas de la historia reciente de Chile. En efecto, Macbeth es responsable de traer la alegría tras los diecisiete años del reinado tiránico de Duncan. Diferentes personajes se visten del responsable de deshacerse del rey de esta Escocia que es “el tercer mundo dentro del primer mundo”, asunto que insiste en la analogía, hasta que llegamos al último de los Macbeth. “Macbeth debe morir” se dice como algo inminente, aún con el siguiente reclamo: “Pero yo no quiero que muera, menos ahora que es mujer”.

La visión crítica del trabajo de este continuum de múltiples Macbeth y la formulación del pesimismo del triunfo de lo que sucederá al reinado del asesino de Duncan pierde, sin embargo, algo de su robusta potencia al explicitarse en el momento de la concreción del extrañamiento: cuando los miembros de esta agrupación que monta este Macbeth oculto explican aquello que ya estaba claro. “A los cabros pobres en las escuela con cueva les dan un 1 + 1 que les suma dos y a estos cabros de mierda pa’ llevarlos al colegio los suben a las 4 x 4 que al tiro les da dieciséis” dice uno de los actores, describiendo aquello que el siglo XXI conlleva y que se fraguaba desde mucho antes.

Por último, en el fingimiento de un Macbeth diferente al que occidente ha conocido e impuesto al resto del mundo como parte de su canon, se propone la existencia de un Shakespeare implícito diferente al que la tradición occidental ha formulado. Esta falsificación permite que, a través del contraste, se cuestione precisamente a esa cultura occidental que se ha impuesto a la fuerza. Shakespeare falsificado no sólo denuncia la incapacidad de Macbeth de dar una solución a los oprimidos por Duncan, reconoce también el peligro tras la muerte de Macbeth a manos de Macduff: nada menos que el presente de Chile tras el 11 de marzo de 2010. Y propone, en la indecencia de un Shakespeare débil ante las presiones del rey, no una desacreditación del autor más renombrado de la cultura anglosajona sino de la sociedad que lo canonizó.

 

Shakespeare falsificado

Dramaturgia y dirección: Luis Barrales
Elenco: María José Bello, Taira Court, Aliocha de la Sotta, María Paz Grandjean, Oscar Hernández, Cecilia Herrera, Juan Pablo Miranda, Rodrigo Soto, Benjamín Westfall.
Fecha y hora: del 17 de marzo al 24 de abril. Jueves a sábado 21:00 hrs, domingo 20:30 hrs.
Lugar: Espacio Patricio Bunster. Matucana 100.
TE: 6825478
Foto: Centro Cultural Matucana 100

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