Revista Intemperie

Para no perderse en las palabras

Por: Eduardo Farías A.
guia para perderse en la ciudad 2

Eduardo Farías alaba la metapoesía y las preguntas sin respuesta en el segundo libro de poemas publicado por Víctor López.

 

Guía para perderse en la ciudad (Ripio Ediciones, 2010) es el segundo poemario de Víctor López. Las apreciaciones críticas que podemos leer en Letras.s5 y La Calle Passy 061 reflejan la calidad estética y literaria de este libro. Víctor López ha escrito, y Ripio Ediciones publicado, un libro fundamental para nuestra poesía, un libro claro tanto escritural como conceptualmente, que va y viene desde la narración de recuerdos a la metapoética, desde las relaciones familiares a la muerte. Guía para perderse en la ciudad se cuestiona en la palabra, en el lenguaje. Y desde allí se despliega todo lo demás: recuerdos, intertextualidades, digresiones, preguntas.

En el plano textual, el hablante lírico construye el poema como un discurso continuo, que lleva a cuesta sus interrupciones y desviaciones. De tal manera, este poemario no está dividido en una serie de poemas. El discurso excede la página, y los versos no están uniformemente alineados, por lo cual el componente poético-visual en el libro es esencial. El discurso del poeta es un flujo ordenado que se construye a través de recuerdos, hechos, pensamientos, dudas, preguntas y respuestas. Este flujo constante tiene sus desviaciones y quiebres. Víctor López ha logrado que el poema como discurso sea el habla misma del poeta.

Por otra parte, cuando el libro encara la pregunta por la palabra, por el lenguaje, utiliza el acervo teórico que nos ha entregado la lingüística para responderla, tema sobre el que ya se ha referido Víctor Quezada en La Calle Passy 061. Por ejemplo: “Cada palabra tiene una representación mental […] con el tiempo aprendemos / que las cosas alrededor de nosotros / tienen un nombre / y nosotros también las aprendemos / a nombrar”. O, de manera poética: “Las palabras también sufren en su piel / el paso del tiempo”.

Esta característica metalingüística de nuestra literatura contempóranea también se condice con la pregunta por el poema. Y Víctor López no sólo nos habla del lenguaje, sino que también del poema, la pregunta por el objeto que se construye. La respuesta canónica dice que es un texto y que está compuesto por imagénes, pero también un poema “es un inventario / de silencios”. Tanto la pregunta metapoética, es decir, por el sentido de la poesía que se escribe, como la metalingüística, es decir, por el lenguaje, tienen matices que configuran las respuestas que el hablante lírico entrega.

Ahora bien, el aspecto que me interesa abordar aquí es la forma en que el hablante lírico de Guía para perderse en la ciudad muestra los mecanismos de construcción del poema. En primer lugar, se señala que una “pregunta no necesita de una respuesta // pero una respuesta necesita ser interpretada / en función de una pregunta” . Estos versos permiten leer de otra manera las preguntas y respuestas que aparecen en el libro, por ejemplo, acerca del lenguaje. La pregunta metalingüística no está explicitada en el poemario, por ende, todo lo dicho acerca de la palabra debe ser interpretado en función de la pregunta por el lenguaje, pero hay preguntas que en el poemario no tienen respuestas, por ejemplo: “¿Cuántas palabras existirán para nombrar la nieve / el frío, el hielo, la escarcha?”.

En segundo lugar, el libro aborda la descripción del procedimiento de construcción poética, en varias oportunidades. Se pregunta por ejemplo “cómo la imaginación es capaz de fundir / dos o más conceptos / en una imagen”. Entonces, por ejemplo, en los siguientes versos se aprecia la aplicación de este procedimiento poético, en los cuales se enuncian los dos conceptos y posteriormente la imagen: “Sobre lo que tenemos que olvidar / sobre lo que no tenemos que olvidar // Ella se quedo dormida / y cuando abrió lo ojos / miró hacia atrás / y descubrió con terror que el pasado es un camino angosto repleto de aves muertas”

Por último, unas palabras acerca de Guía para perderse en la ciudad como libro. La publicación de Ripio continúa la buena calidad estética y poética de su colección. Sin embargo, hay algunos problemas con la edición, cuyas páginas no se encuentran numeradas y cuya tipografía sans serif funciona, pero resulta demasiado delgada, y el contraste entre el blanco de la página y el negro de la letra resalta al ojo del lector como un ruido. Además, cuando entramos en este libro nos encontramos con el primer tomo titulado el canto de las aves. ¿Cuál es el segundo? ¿Estamos ante una obra que todavía no termina? Quedan preguntas que necesitan una respuesta.

 

Guía para perderse en la ciudad

Víctor López
Santiago, Ripio Ediciones, 2010

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