Revista Intemperie

Todos somos mutantes

Por: Patricio Jara

mutantes

Atrofiados, incompletos o simplemente viejos, ¿qué diablos hacemos cuando nuestro cuerpo escapa de lo normal? Esto se pregunta Patricio Jara mientras lee Mutantes, el premiado ensayo de Leroi que, con una prosa ágil y lejos de tecnicismos innecesarios, revisa el concepto de mutación.

 

Finalista del premio Aventis al mejor libro de divulgación científica y galardonada en 2004 con el Guardian First Book Prize en Inglaterra, Mutantes, de Armand Marie Leroi, es una revisión exhaustiva a las propiedades y yerros de la naturaleza a partir, entre otros acontecimientos de interés, de la divulgación del mapa del genoma humano. Se trata de una obra a medio camino entre la revisión historiográfica, época a época, prócer a prócer, caso a caso, y el ensayo que pone en perspectiva los avances de la ciencia. “Todos somos mutantes”, dice el autor. “Pero algunos somos más mutantes que otros”.

Profesor de biología evolutiva en el Imperial College de Londres, Leroi ha escrito una obra maciza, de contundentes cuatrocientas treinta páginas pobladas de datos, referencias e imágenes, en la cual se asume el concepto de mutación como un continuo inevitable. Aunque después de repasar la geometría de embriones, cuerpos atrofiados, incompletos y procesos aparentemente tan normales como el envejecimiento, es imposible no admitir que Mutantes es un acercamiento descarnado –clínicamente descarnado– a la tiranía de la belleza desde la vereda opuesta.

Escrita con agilidad y sin detenerse en erudiciones innecesarias, el autor despliega su libro a modo de crónicas encadenadas cuyos temas inevitablemente despiertan el interés hacia otros ámbitos; Leroi crea así un verdadero universo de lo monstruoso, entendiendo por este adjetivo, en palabras del célebre Ambroise Paré, “las cosas que aparecen fuera del curso de la naturaleza (…) como una criatura que nace con un solo brazo, otra que tenga dos cabezas y otros miembros al margen de lo ordinario”.

Cuatrocientos años después, junto con precisar respecto del aporte del sabio francés (“señala la presencia de una idea nueva: que las causas de la deformidad hay que buscarlas en la naturaleza”), Armand Leroi es capaz de acercarse a los fenómenos haciéndose cargo e interpretando aquella imaginación afiebrada y supersticiosa propia de los siglos XVI y XVII, cuando los monstruos al parecer estaban en todas partes “y los príncipes los coleccionaban; los naturalistas los catalogaban; los teólogos los convertían en propaganda. Los eruditos dejaban constancia de su existencia y significado en libros exquisitamente ilustrados”.

Mutantes es un ensayo sobre cómo la humanidad enfrenta la diferencia de aquellos que se han salido de la fila y sin embargo coexisten con los demás. Y esto va desde los ejemplos teratológicos que se transan como piezas de museo hasta el real sentido que tiene el estudio de “lo distinto”, pensando especialmente en qué diablos hacemos con los resultados que obtenemos.

Al pasar las primeras páginas se confirma la idea de que Mutantes no es un libro sobre el cuerpo humano del modo que podríamos desear que fuera, sino sobre cómo es verdaderamente: “repleto de variedad y error” y, al final, ofrece una idea que rueda por la pendiente: “los errores de la máquina que surgen de las vicisitudes del útero, la infancia, la madurez y la vejez, escritos en nuestros cuerpos son tan ubicuos que cuando vemos a alguien que parece haberlos esquivado, aunque sea fugazmente, nos paramos a mirarlo con embobado placer”.

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Mutantes. De la variedad genética y el cuerpo humano

Armand Marie Leroi
Barcelona, Anagrama, 2007

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